Coste de la vida MOSCU 2018

Dotación y coste de la vida: 28.000 €. Se quedan en unos 1.600 € limpios al mes, más adelanto de 2.000 y pico, que permiten una vida digna e incluso algún que otro lujo cuando el rublo flojea. La vida, en general, es más barata que en Madrid, sobre todo cuando conoces la ciudad y aprendes a disfrutar de ella sin que te engañen como a los turistas.

A lo largo de este año, un euro está oscilando entre los 70 y los 75 rublos.

Fiscalidad: Tenemos el honor de inaugurar un apartado que, a partir de ahora, debería figurar en cualquier SMTM, a raíz de la famosa Sentencia del Supremo que reconoce el derecho de los becarios ICEX a tributar en el país de destino en tanto no residentes en España. Hacienda, no os quepa duda, luchará hasta la extenuación porque paguéis IRPF en España; no se lo pongáis fácil. Registraos desde vuestra llegada en el Consulado como residentes en Rusia, país civilizado donde el IRPF asciende al 13% (flat rate, como tiene que ser) y con el que existe convenio de doble imposición, e iniciad cuanto antes los trámites para conseguir la справка статуса налогового резидента Российской Федерации (el certificado de residencia fiscal en Rusia). A no ser que tributéis en España como no residentes, la diferencia entre tributar en Rusia y en nuestra Patria puede ser de varios miles de euros. De la dotación os van a retener igual, pero acreditando que habéis vivido en Rusia todo el año, al volver a España podréis solicitar la devolución. Y se ponga como se ponga Hacienda, os tiene que devolver hasta el último rublo, digo céntimo. Hombre ya.

Vivienda: Moscú es una ciudad muy bien comunicada por metro y otras modalidades de transporte público, lo que abre un amplio abanico de opciones a la hora de elegir barrio. Tradicionalmente, los becarios han venido heredando un piso a 10-15 minutos en metro de Biblioteka Imini Lenina, la parada de la Oficina (en pleno centro, enfrente del Kremlin), cuya disponibilidad dependerá de las perspectivas de permanencia de los actuales becarios. Por lo demás, aunque el precio de los pisos más cercanos al centro se dispara, no es difícil encontrar algo cómodo a precios razonables. Los becarios Moscú 2018 estamos a disposición de nuestros sucesores a estos efectos, así como los autonómicos, que, al incorporarse en verano, ya serán todos unos veteranos cuando lleguen los nuevos ICEX en enero del 19. Dependiendo de vuestros intereses particulares, recomendaremos unas zonas u otras.

Visado y preparación del traslado: Se recomienda estar encima del MAE (a efectos de la recepción del pasaporte de servicios) y del Consulado (para el visado) si se desea llegar a Moscú en la segunda semana de enero. Hay que tener en cuenta que la primera semana de enero tiene lugar la Pascua ortodoxa, lo que supone el cierre del Consulado ruso hasta después de Reyes; por lo que lo recomendable es meter caña para tener el visado listo antes de Año Nuevo. Esto sólo es posible presentando la documentación a principios de diciembre como tarde (antes de la Inmaculada), lo cual, a su vez, significa que la NV debería estar disponible a finales de noviembre. Lo normal es que lo esté, pero la única manera de saberlo es llamar al MAE regularmente, ya que, de otro modo, no hay manera de enterarse.

También hay que tener en cuenta que el visado inicial es para tres meses y de una entrada. Los rusos tardan un par de semanas en emitir, ya in situ, el visado definitivo para todo el año, con lo que en ese tiempo no se puede salir del país.

En cuanto a la preparación del viaje, se recomienda traer toda la ropa posible de España, así como medicamentos y provisiones gastronómicas varias. Pelead porque ICEX pague la segunda maleta y el vuelo directo de Aeroflot: es nuestra gran revolución pendiente.

Transporte: Moscú tiene una red de transporte acorde a su descomedido tamaño y desbordante población. El metro, el tranvía, el autobús, el tren… conectan todos los puntos de la ciudad y funcionan muy bien, a precios muy reducidos (especialmente en comparación con Madrid). Se aconseja la adquisición de la llamada “Troika”, tarjeta recargable válida para todos ellos.

El taxi (solicitado mediante las aplicaciones Yandex o Uber) también es muy barato.

Alimentación: En general, barato. Por supuesto no se come como en España (de ahí la conveniencia de llenar bien la maleta), pero se sobrevive decentemente, y desde luego todos los elementos necesarios para un dieta sana y variada se encuentran sin grandes dificultades a precios muy razonables. El nivel de precios permite la pequeña satisfacción de comer fuera todos los días laborables (casi todos los restaurantes ofrecen business lunch) y comer o cenar fuera los fines de semana, especialmente si es en restaurantes uzbecos, a los que los becarios suelen aficionarse con facilidad. Plov consistente para dos personas, ensalada, bebida y postre: 15 euros (true story).

Bebida: Esto es lo que dispara la cuenta en los restaurantes. A veces una cerveza es tan cara o más que el plato principal. Y no hablemos del vino, auténtico lujo en tienda y sobre todo en restaurante… El alcohol fuerte tiene precios más moderados, generalmente inferiores a los de Madrid.

Periódicamente surge la posibilidad de comprar vino y otras bebidas alcohólicas al por mayor a un precio más o menos cercano al español: se recomienda aprovechar la oportunidad.

Idioma: Tranquilos, aquí todo el mundo habla ruso. Ahora bien, el conocimiento del “idioma extranjero”, como aquí se conoce al inglés, es muy limitado, si bien la gente joven empieza a soltarse. Es muy importante traer aprendido algo de ruso, tanto como sea posible, y aprovechar al máximo las clases en la Oficina (parece que, a partir de ahora, ICEX pagará solamente un 75%). Aquí hablar ruso es la diferencia entre ser un turista prolongado o sumergirte en un país fascinante y vivir al 100% la experiencia de tu vida. Parece difícil, pero si te esfuerzas, en unos meses fliparás con el nivel que alcanzarás.

Oficina: El horario se extiende de 9-9.30 a 17.30-18, más hora y media de clase de ruso antes o después, los días que elijas. Hay una horita para comer; puedes hacerlo en la cocina de la ofi o en algún restaurante de los que la circundan. El ambiente es positivo, con un personal en muchos casos encantador que hará lo posible porque te encuentres a gusto y aprendas. Hay picos de trabajo, aunque éste rara vez llega a ser agobiante. Harás por lo menos un viajecito (San Petersburgo, Minsk, Rostov del Don y Uzbekistán suelen ser los principales candidatos), organizarás ferias y eventos varios, resolverás consultas, participarás en la prestación de servicios personalizados, elaborarás dos estudios de mercado… y si tienes la suerte de pertenecer al Departamento Agroalimentario, asistirás a alguna que otra cata de vinos. Este año hay 5 becarios ICEX, un CEDETI (crack) y, partir del verano, dos autonómicas, que presumiblemente serán las mentoras de los becarios que lleguen en enero. Por lo demás, la Oficina es grande; fácilmente 25/30 personas trabajan en ella.

Clima: El invierno se prolonga de octubre a abril y su crudeza es difícilmente descriptible. Temperaturas inferiores a -20º en enero, febrero y las primeras semanas de marzo, grandes nevadas y constantes resbalones te harán envidiar a los compañeros de Riad y aun plantearte volver a España. No cometas el error de leer a Dostoievski en esta época, o terminarás asesinando a una anciana avara y exiliado a Siberia para redimir tus pecados. Pero no temas: cuando estés a punto de renunciar, un día de marzo, de repente saldrá el sol, y dirás, venga, una semana más… y luego, venga, hasta Semana Santa… y para cuando te quieras dar cuenta, te verás a mediados / finales de abril con una temperatura más o menos agradable, saldrá el sol, se derretirá la nieve y la ciudad cambiará radicalmente. Para entonces ya hablarás por lo menos algo de ruso y te habrás integrado en la vida moscovita, y este destino te parecerá el mejor del mundo.

Ocio: Creo que no exagero si afirmo que Moscú es la capital con más (y más económica) actividad cultural del mundo; eso sí, hay que hablar ruso para poder disfrutarla. El cine, el teatro (a excepción del Bolshoy) y sobre todo los libros (si hablas ruso y te gusta leer, habla con Luca) tienen precios bastante accesibles. La ópera quizá menos, pero no te arruinarás por ir una o dos veces. Los museos, parques y palacios de esta auténtica Tercera Roma son una pasada.

En definitiva, hay ocio para todos los gustos. Quienes quieran vida social de cualquier índole o graduación no saldrán decepcionados.

Viajes: Ésta es una gran oportunidad para viajar no sólo por Rusia, sino también por otros países cercanos que, en otras circunstancias, quizá nunca se te ocurriría visitar: Armenia, Georgia, Uzbekistán, Kazajistán… Dentro de Rusia, San Petersburgo es visita obligada. Eso sí, habida cuenta del frío que puede llegar a hacer, mejor esperar a Semana Santa para empezar a moverse, y hasta entonces disfrutar de Moscú. Los precios son, una vez más, muy razonables.

Masajes: Si te lo montas bien, gratuitos.

Sanidad: Con el seguro de ICEX, no hay nada que temer. No hay que ponerse vacuna alguna (aquí el frío lo mata todo); lo que sí es recomendable es llevarse las medicinas que cada uno estime pueda necesitar.

Seguridad: Más segura que el Vaticano. Aquí a nadie se le pasa por la cabeza delinquir.

Posibilidades de quedarse: Complicado. El último año no hubo ofertas de segunda fase y este año por el momento no parece que vaya a haberlas (aunque aún es pronto para saberlo). Las empresas rusas se pelearían por cualquiera de vosotros, sí, pero hay que tener en cuenta que los sueldos rusos son muy bajos y probablemente no valga la pena. Eso sí, con el ruso que aprenderéis y vuestro conocimiento del mercado, tendréis todas las papeletas para terminar trabajando en una empresa exportadora de aceite, vino o maquinaria a Rusia, visitando el país un par de veces al año. Allá donde vayáis, Rusia os acompañará el resto de vuestras vidas.

Posibilidades de terminar casado con una rusa: Elevadas.

Valoración subjetiva: Moscú, dependiendo de cómo te lo plantees, puede ser el peor o el mejor destino de la Red. Hay que tener en cuenta que Rusia es un país hecho para rusos, en el que nadie va a hacer ningún esfuerzo por adaptarse a ti; así que o llegas con una actitud abierta y una férrea disposición a ser tú el que se adapte a ella… o mejor que renuncies, así de claro. Si vas a pasar el año quejándote del frío, de que la gente no habla inglés, de que los rusos no sonríen y no hay quien los entienda; o criticando a Putin (no seas tonto, te van a pegar, y con razón), o, en definitiva, cerrándote en banda, puede ser una tortura. Si tienes a la novia en la otra punta del mundo, créeme: se te va a hacer muy duro. Pero si, por el contrario, vienes con la mente abierta, a hacer amigos rusos, a aprender bien el idioma, a sumergirte en la cultura, a integrarte, a aprender de ellos —va a ser una experiencia irrepetible, y no cambiarías este país enigmático y fascinante por ningún otro destino.

Para mayor información, contáctese con los actuales becarios.

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