Coste de la vida BANGKOK 2017

DOTACIÓN: 23.000 euros, lo que al mes son cerca de 1.350€ (curiosamente coincide con el mínimo legal en Tailandia para los trabajadores expatriados). Este año, el tipo de cambio está en una media de 1€=37,5 baht, aunque este medio año ha oscilado entre los 36 y pico y los 38 y poco. El año pasado la dotación fue de 23.900€, pero en realidad la diferencia mes a mes no es grande. Además este año se han dado tres plazas de becarios COMEX en lugar de dos. Futuros becarios del género masculino, aún hay esperanza. Dos los tres becarios son chicos, así que el ceco rumor de que aquí solo mandan chicas no es aplicable a nuestro maravilloso destino desde hace ya un par de años.

ALQUILER: los becarios vivimos muy cerca del trabajo, a 5-10 minutos andando de la oficina. Dos comparten piso en el soi 21 (la misma calle de la oficina) y otra en el soi 13, dos calles más allá. Los dos edificios son condominios con piscina, gimnasio y “seguridad” (un señor con gorra que se cuadra y dice “tikaaaaap” cuando pasas por la puerta). Un estudio amueblado de unos 30-40m2 cuesta alrededor de 16.000 baht en la zona de Asok/Nana (unos 400 pocos euros). Un piso de dos habitaciones, salón, cocina y dos baños cuesta unos 30.000 baht (800 euros).

Una duda que nos reconcomía la sesera y nos acechaba noche tras noche antes de venir era cómo encontrar apartamento en Bangkok. ¿En Asok o en Thong Lo? ¿Por 15.000 o por más? ¿Lo cogemos desde España o esperamos a estar allí? Al final la solución fue coger un airbnb los primeros días y buscar pisos aquí directamente. Os recomendamos que hagáis lo mismo y así podáis conocer las zonas y decidir cuál os gusta más. Hay muchííísima oferta de pisos en Bangkok y este año dos de los becarios llegaron a ver 15 pisos en un solo día, así que no os agobiéis. En cuanto al precio, no os obcequéis en un precio concreto, porque mil baht arriba o abajo no son demasiado en el alquiler de un mes y la diferencia en cuanto a la calidad del piso puede ser grande. El precio de los pisos se puede negociar casi siempre a la baja un par de miles de baht.

GASTOS DE LUZ Y AGUA Y OTROS: el agua es muy barata, unos 1,5-2 €/mes. El gasto de electricidad depende completamente del uso del aire acondicionado. En los meses en los que te puedes permitir ponerlo solo un ratito antes de dormir (enero, febrero, noviembre y diciembre) se suele pagar alrededor de los 8-10 euros por persona; en los meses más calurosos se puede llegar a pagar unos 35€. La factura de la luz te llega a casa y se paga en el 7Eleven.
INTERNET: la velocidad del internet ha aumentado considerablemente en todo Bangkok en los últimos años, excepto en la OFECOME que permanece impasible al progreso tecnológico. En casa tenemos Internet ADSL de 20 megas por unos 17 €/mes. Funciona bien para casi cualquier cosa, únicamente algunos reproductores de vídeo básicos como Streamcloud no funcionan. Netflix funciona sin problemas y Spotify, si vienes con la cuenta Premium hecha desde casa, también (hay rumores de que el año que viene llegará a Tailandia, pero eso ya os lo dejamos para el SMTM del año que viene).

TELÉFONO: barato, muy barato. Los tres usamos True, que cuando llegamos tenía una oferta por la que pagamos únicamente 250 baht al mes (unos 7 euros con los impuestos) por 4 GB de internet 4G y minutos de llamadas que nunca usamos. Es una tarifa de postpago, lo que significa que cada mes te llega un mensaje al móvil y una factura al buzón que nos recuerda lo morosos que somos y que movamos el culo y paguemos en la tienda o en el 7Eleven (todo menos el agua puede pagarse aquí, hasta los billetes de avión de algunas compañías).

ROPA: Inditex vs. Uniqlo. En Zara los precios están un 40% más caros que en España, pero si tenéis la necesidad imperiosa de llenaros el armario con ropa de Amancio, podéis quemar la tarjeta online y que os lo traigan las visitas (a este destino se apuntan muchas), es lo que ha hecho una becaria desesperada este año. Uniqlo está bien para ropa más básica a una calidad menor que la de Zara pero decente y mejor que en los mercadillos. En Bangkok hay muchos centros comerciales y también millones de mercadillos. Los precios en los grandes centros comerciales son como en España o más caros.

Mercadillos: mercadillos everywhere. Los hay nocturnos (recomendamos Rod Fai, el que está más lejos, casi en el IKEA), de fin de semana (como el de Chatuchak), de mediodía con ropa barata y todo tipo de complementos. Desde el último SMTM los tailandeses no han crecido, así que seguimos recomendando que tengáis en cuenta que las tallas están adaptadas a Asia. Los gustos también. Tened en cuenta que la ropa en los mercadillos no es de muy buena calidad y que muchas veces no te dejan probártela antes de comprarla, así que puedes acabar en casa con un vestido sin forma y totalmente asimétrico (caso verídico de este año). Algo que nos ha sorprendido este año es que no se negocia el precio tanto como esperábamos: por lo general, si aparece el precio escrito, ese es su precio final y como quieras regatear se ofenden con facilidad. Y SIEMPRE todo está de oferta (o eso te dirán).

CESTA DE LA COMPRA: hacer la compra en supermercados de expatriados (Gourmet Market, Tops Market) te va a salir más caro que en España, aunque tampoco es exagerado. También puedes hacer la compra por internet en Tesco Lotus que es más barato, pero siempre hay algún producto de la lista que no van a tener. La clave es adaptarse a los productos locales. Por ejemplo, comprar limas en lugar de limones (carísimos) o chompu (una manzana-pera que vuelve loca a la becaria de este año. Según ella, sabe a granada, aunque puede ser que el picante de la comida thai le haya atrofiado las papilas gustativas, porque al resto les parece que sabe a pera y manzana) en lugar de manzanas. Es más cómodo comer en la calle si no te gusta cocinar, aunque la variedad se reduce a dos tipos de arroz y tallarines con o sin caldo (exagerando un poco, que también puedes elegir cerdo o pollo). De lunes a viernes los tres comemos en los food court/puestos que hay alrededor de la oficina. Ahí puedes encontrar arroz con cosas, tallarines con cosas o sopas que apetecen a pesar de los 45 grados de sensación térmica, todo por menos de 2 euros el plato. En concreto hay un puesto de fruta que regenta “Mei long”, un maestro cortador de mangos y piñas adorado por generaciones de becarios ICEX.

CERVEZA: cara aunque asumible. Las cervezas nacionales son la Singha y la Chang, que todavía valen alrededor de 1,5 euros el botellín de 2/3 de litro en los 7/11 y de 3-4€ en los bares. En rooftops y similares una cerveza puede llegar a 8 euros. No os extrañéis si os sirven la cerveza con hielo, es una práctica habitual tailandesa.

CLIMA: me cuezo y me enriquezco all day all night, pero además de junio a septiembre me se llevan las riadas que inundan las calles cuando llega el monzón. Resumen: les diréis a vuestros amigos y conocidos que vengan de noviembre a marzo pero todos vendrán en la época de mayor calor y calor con lluvia, es decir, el verano español. Como decían en 2015, recomendable si te gusta sudar a todas horas.

BEBIDAS NO ALCOHÓLICAS: los smoothies de frutas son una bendición divina. Debido al calor no pararéis de beber agua, batidos y cha nom yen, todos rondando los 50 céntimos de media.

CHA NOM YEN: también conocido como el causante de tu gordura y futura diabetes. Es un té radioactivo de color naranja que consiste en un té negro con colorante naranja (sólo es porque a los thais les gustan los colores chillones y el brilli-brilli), leche evaporada, leche condensada y, por si acaso estaba soso, azúcar ,más azúcar y el condimento especial: AZÚCAR. Si lo pedís sin azúcar igual se os queda un chupito, así que os recomendamos que lo pidáis con poco azúcar (“waan nit noi”).

TABACO: está por unos 100 baht la cajetilla, unos 2,7 euros y viene con unas imágenes preciosas de cánceres y tumores de boca.

FIESTA: el alcohol es caro y las copas muy pequeñas. Lo mismo cuesta un chupito que un cubata, y la cantidad de alcohol es la misma en ambos casos: poca. Las copas salen por unos 5-7€, aunque la gente suele pedirse botellas. Antes de salir, es aconsejable informarse sobre la reputación del local, no vaya a ser un punto de encuentro para vejestorios occidentales y tailandesas, todos con las intenciones demasiado claras. En algunos sitios la entrada es gratis, aunque en la mayoría ronda los 8€ con una copa.

CINE: este año solemos ir al que hay en el Terminal 21, un centro comercial en Asok a 5 minutos de la oficina. Los miércoles son el día del espectador y la entrada cuesta algo menos de 3€, lo que incluye una película en v.o., media hora de anuncios y dos minutos de himno en los que hay que hay que ponerse en pie (TODOS). El modus operandi este año consiste en: reservamos las entradas mientras comemos en la sala de reuniones a través de la app del cine y las recogemos 45 minutos antes de que empiece la media hora de anuncios. Las salas tienen tres tipos de asientos: los normales, que se reclinan y son muy cómodos, los deluxe, con más espacio para cuando el cha nom yen te haya hecho engordar los primeros 10 kg, y los sofás de dos plazas en la parte superior de sala, para los tortolitos que quieran remolonear. No os preocupéis, las hamburguesas del McDonalds se pueden comer hasta en los asientos baratos, comprobado.

VIAJES: bendita Airasia. Con esta compañía tienes miles de vuelos dentro de Tailandia por menos de 60€ y a países vecinos por alrededor de 100€. También hay otras compañías como Nok Air, Thai Lion Air y Vietjet Air que están sacando vuelos baratísimos por la zona. De todas formas, para algunos destinos es casi mejor coger bus/minivan o bus y ferry, especialmente para escapadas de fin de semana y destinos isleños del golfo de Tailandia. Por ejemplo: para ir a Koh Tao (muy recomendable si queréis hacer algún curso de buceo) se puede ir en bus nocturno hasta Chumpon y de ahí un ferry hasta la isla, todo con la misma compañía. Te sale 10 veces más barato que ir en avión a Koh Samui y coger el ferry desde allí.
Dentro de Tailandia hay mucho que ver. En el norte, Chiang Mai, Chiang Rai y Mae Hong Son, menos abarrotados y más tradicionales, para un turismo más cultural. En el sur, todas las playas y las islas de las fotos que habéis visto en Google. Dependiendo de la época, las veréis más o menos llenas de chinos flotando con sus chalecos salvavidas (es bromi, no hay taaaaantos). Aún así, no dejan de ser igual de paradisiacas. En el centro hay muchos sitios donde hacer escapadas de fin de semana: Kanchanaburi, Ayutthaya, Sukhothai, Lopburi, Kao Yai, las islas de Koh Sichang o Koh Samed… No os vais a aburrir ni un solo fin de semana, ni aunque os quedéis en Bangkok, que también tiene mucho que ver (cada vez que nos quedamos un finde para “descansar”, acabamos agotados igual).

ALOJAMIENTO DE VIAJE: es recomendable buscar en Booking y Agoda, el equivalente asiático de Booking, ya que muchos establecimientos se anuncian solo en esta página. Suele ser barato, alrededor de 10-15€ por persona y noche con aire acondicionado (necesario, obligatorio e imprescindible). En las zonas de playa el precio suele ser más alto que en las ciudades del interior.

ALQUILER DE COCHE/MOTO: en las islas y ciudades pequeñas alquilan motos en casi cualquier sitio. Este año hemos alquilado moto al ir a ver Ayutthaya, y menos mal. La ciudad es como el caldero de satán. Hemos hecho la visita varias veces, alguna andando, y después de probarlo en moto os podemos asegurar que NUNCA MÁS. En esta ciudad en concreto, el alquiler son unos 150 baht todo el día. Por lo general hay que devolverlas con el depósito lleno (nos salió más o menos por 1€ llevando dos motos).

En cuanto a coches, hemos alquilado uno en Chiang Mai para recorrer la zona de Mae Hong Son. A los 10 minutos ya nos había dado una ranchera por Detroit, lo que derivó en una excursión a una comisaría de policía de barrio en Chiang Mai. El alquiler salió por algo menos de 70€ por tres días. La reparación del coche corrió a cargo del thai que se saltó el ceda.

Hay que tener en cuenta que se conduce por la izquierda, así que es aconsejable alquilar un coche automático para no confundir el cambio de marchas con el freno de mano (bastante desconcertante es ya poner los limpias cada vez que quieras darle al intermitente). La gasolina cuesta entre 25 y 27 baht el litro (60-70 céntimos).

Aunque no te lo piden para alquilar nada, es aconsejable sacarse el cané de conducir internacional antes de venir (dura un año).

TRANSPORTE PÚBLICO: en Bangkok lo más cómo es moverse en metro (MRT) y skytrain (BTS), aunque no llegan a la zona turística. Salvo cuando vamos de turisteo, a los sitios a los que solemos ir se puede ir en ellos sin problemas. No es caro, pero es aconsejable sacarse una tarjeta de prepago para evitar las colas en las horas punta. El MRT y el BTS no son como el metro y la renfe en Madrid: van por separado y se pagan por separado, aunque hagas conexiones de uno a otro.
En cuanto a los taxis, exige siempre que te pongan el taxímetro. SIEMPRE. Aunque tengas que dejar pasar varios taxis, no aceptes un precio cerrado porque será casi el doble de su precio normal por lo menos.

No hemos montado en tuk-tuk en Bangkok, pero tampoco tenemos intención de hacerlo. Te dan más vueltas, son más caros, no tienes aire acondicionado y te vas tragando el humo de todos los coches. Mucho mejor cogerse un taxi.

COMER FUERA: un restaurante medio tailandés te puede salir por 7-10€ y uno bueno entre 10-15€. Los restaurantes de comida occidental suelen ser más caros. Otra opción es comer en puestos de comida callejera, que en Bangkok son mucho más higiénicos que en otros países como India o Myanmar (dentro de lo que cabe). Hasta ahora, en las zonas de Thong Lo, Ekkamai y Phra Khanong había muchos puestos callejeros, pero los han ido prohibiendo poco a poco. Sin embargo, todavía quedan muchos food court que mantienen el mismo estilo de comida en estos barrios.

DEPORTES: en nuestros edificios tenemos gimnasio y piscina, lo que viene muy bien cuando te da el día vago, pero a la vez te apetece hacer algo, pero salir a la calle es demasiado y la tentación de seguir enganchado a Netflix es demasiado alta. Para deportes al aire libre, en Bangkok está el parque de Lumpini, lleno de runners corriendo a 35º desde la caída del sol.

Tailandia es un país genial si te gustan otros deportes al aire libre como el buceo o la escalada. En Bangkok hay varias salas para este último, como Rock Domain o Urban Playground que no están mal para quitarse el gusanillo. Para escalar en roca (muy recomendado) lo más típico es Railay Beach, cerca de Krabi y genial para una escapada de fin de semana (buscad fotos en Google, es alucinante).

Por otro lado, bucear en Tailandia es de las mejores actividades que se pueden hacer y además es de los sitios más baratos para obtener el certificado Open Water de PADI o SSI. En Koh Tao se puede conseguir en tres días por poco más de 200 euros, alojamiento en la isla incluido. A nada que te sumerges se empiezan a ver corales, peces, tortugas marinas e incluso algún tiburón. Otras zonas muy recomendables son Koh Lipe y Koh Lanta, por lo que nos han comentado, con mucha más vida que las islas del golfo (lo tenemos apuntado para el próximo viaje).

CLASES DE TAILANDÉS: están subvencionadas en un 75% por el ICEX con el visto bueno de la OFECOME (este año y el año pasado por lo menos). Nosotros hemos hecho dos cursos cortos de 12 clases de 2 horas cada uno por 4.500 baht el curso. Os lo recomendamos para poder relacionaros mínimamente con vendedores, taxistas, camareros o incluso policías. En general es más fácil negociar los precios hablándoles en su idioma y hemos notado que los taxistas nos la intentan colar mucho menos desde que les podemos dar indicaciones en thai.

MASAJES: hay muchísima oferta y mucha variedad de precios. Por lo general no son nada caros, pero la calidad del masaje también varía mucho. Los más populares son los masajes de pies y los masajes tailandeses. Si te quieres relajar, date uno de pies. El masaje tailandés es más parecido a una visita al fisio que a un masaje relajante típico en Europa, aunque siempre puedes pedir que apliquen menos presión. En el grupo de becarios de este año hay división de opiniones. En esta vida hay dos tipos de personas: a los que les gusta el masaje tailandés y los que no tienen ni idea de la vida aka prefieren los masajes de pies flojitos (firmado, la becaria). Desde que hemos descubierto Health Land (un centro de masajes al lado de la oficina), nuestra vida ha mejorado considerablemente. Muy recomendable.

SEGURIDAD: los asiáticos en general respetan mucho la propiedad privada, pero siempre puede haber sorpresas. Bangkok es una ciudad muy segura y en general en Tailandia no tendrás problemas a no ser que los busques.

OFICINA: en la Oficina Comercial trabajan actualmente once personas: la Consejera, la analista de mercado, la contable, la secretaria de la Consejera, tres administrativas, tres becarios COMEX (este año uno más) y un becario CDTI. Además está la señora de la limpieza, Khun Nui, una señora super maja que te habla en thai como si fueras a entenderla y que, aunque no lo parezca, entiende un poquito de español (nos hemos llevado alguna sorpresa). Los horarios este año son de 8:30/9:00 a 16:30/17:00, con media hora para comer, excepto los viernes que salimos a las 14:00 (perfecto para las escapadas de fin de semana). En cuanto a vestimenta, dejaos el traje que tanto les gusta en el CECO en casa. Los chicos van en chinos y camisa fresquita. Las chicas con chinos, pantalones arreglados pero frescos, faldas, vestidos, camisetas arregladas, blusas, etc. Los tacones, desaconsejados si no estás acostumbrada a andar por aceras (cuando las hay) que no han estado nunca rectas, llenas de agujeros, charcos y piedras.

VALORACIÓN: después de seis meses aquí, los tres volveríamos a elegir Bangkok sin duda. Bangkok es una ciudad de contrastes en la que te puedes encontrar un hotel de cinco estrellas al lado de una chabola con techo de hojalata, y a la que es muy fácil sacar defectos si vas con prejuicios y predisposición a encontrarlos. El mayor inconveniente quizá sea el calor húmedo que hay todo el año, pero te acabas acostumbrando.

Bangkok y Tailandia tienen mucho que ofrecer y con el dinero de la beca da de sobra para vivir bien, aprovechar y hacer de todo, incluyendo viajar a muchos de los países de la zona y pasar las tardes en la piscina de tu casa, en el piso 30, con una cerveza (viendo todos los rascacielos de la ciudad iluminados por la noche…una pasada). Si te gusta viajar, nadar y bucear en playas paradisiacas, conocer ciudades distintas cada fin de semana y no te da miedo lo desconocido, en Bangkok vas a pasar el mejor año de tu vida. Y es que, un año más, la frase que mejor resume esta experiencia es: “¡Vaya hostia nos vamos a dar a la vuelta!”

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