Coste de la vida ABIYAN 2016

INTRODUCCIÓN
No estoy seguro de que se haya escrito este SMTM, al menos, en varios años (y si no es así, pido disculpas a mis antecesores, oh, viejas glorias icexianas).

El tema es que la oficina volvió a abrir hace un año y medio, con lo que somos la segunda generación de becarios desde entonces. Para los que no lo sepan: Costa de Marfil ha pasado, en los últimos 15-20 años, por varios periodos de lo que aquí llaman “crise” que nada tienen que ver con timos hipotecarios: aquí había violencia, muertes e intrigas políticas que ríase usted de Juego de Tronos. También es cierto que este año el país ha sido objetivo del terrorismo más de moda (AQMI) por primera vez en su Historia, y eso asusta… PERO: que no cunda el pánico. Desde hace tres o cuatro años, las cosas han cambiado a mejor. MUCHO. Y para muestra, un botón: el Banco Africano de Desarrollo, que tenía aquí su Sede y se había trasladado a Túnez, volvió en 2014 (y, no es por ser conspiranoico, pero si ellos vienen…) Las últimas elecciones (noviembre de 2015), en las que se reeligió al actual Presidente de la República, Alassane Ouattara, fueron pacíficas y sin incidentes, la ciudad, Abiyán, es segura (vale, no vayas a según qué barrios, pero tampoco es aconsejable pasearse por la Cañada Real y seguro que ninguno de vuestros familiares puso el grito en el cielo cuando dijisteis que ibais a estudiar a Madrid)…

Mejor sigo por apartados, que si no esto no acaba nunca.

DOTACIÓN, TIPO DE CAMBIO Y DEMÁS PESCA
La dotación para este año en Abiyán ha sido de 32.000 € brutos. Con un 19 y pico% de retención al principio (que bajó al 18% a principios de año), se nos queda en lo siguiente: un anticipo de unos 2.5000 netos y 13 mensualidades (de enero a enero) de 1780 € limpios.

Pero dejemos de hablar en euros porque, tachán, tachán, aquí viene uno de los puntos más fuertes de este destino: el franco CFA: antiguamente ligado al franco francés, y, en la actualidad, al euro, tras una depreciación del 50% en los 90, tiene un cambio FIJO, garantizado por Francia: 1€=655,957 FCFA. Escucharás a tus compañeros de países dolarizados llorar de vez en cuando por las fluctuaciones del tipo de cambio y las subidas o rebajas que Tito ICEX hará a sus dotaciones. Les compadecerás, pero a ti, en realidad, te la traerá en el fondo un poco al pairo y, dependiendo del grado de confianza, podrás hasta burlarte de ellos: “¿Tú no querías Nueva York? Pues hala, a comer arroz. Yo me voy un fin de semana a comer langosta (fact) a una playa paradisíaca”.

CUIDADO: hay dos francos CFA. El XOF es el nuestro, usado por los miembros de la Unión Económica y Monetaria de África Occidental: Benín, Burkina Faso, Costa de Marfil, Malí, Níger, Senegal y Togo. El XAF es el que utilizan en la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (Camerún, RCA, Congo-Brazzaville, Gabón, Guinea Ecuatorial y Chad). Ambos CFA valen LO MISMO y tienen las mismas denominaciones de billetes y monedas PERO NO SON intercambiables: NO se pueden usar indistintamente y, salvo excepciones, es más que complicado poder cambiar unos por otros y viceversa. Advierto porque otros años el becario de Malabo se iba a ver al de Abiyán (o al revés) y se creían que iban a ser felices con sus billetes: ERROR.

Hecha esta introducción, paso a hablaros en CFA (recordad: XOF BIEN, XAF CACA).
La mensualidad viene a ser 1.170.000 cfas. Nos da de sobra para pagar alquiler, vivir medianamente bien, salir a menudo, ir al cine (hay tres), viajar por el país, coger algún avión de vez en cuando (SON CAROS) y, según lo que hayas gastado, ahorrar (unos más que otros). Puedes vivir a todo trapo y no ahorrar ni un cfa, claro. Es peligroso: aquí, si te relacionas con expatriados (bastante probable), te das cuenta de que es otro puto rollo. Pero si te repites de vez en cuando el mantra (soy becario, soy el único que paga impuestos, soy el único que se paga el alojamiento), ayuda a tener los pies en el suelo y no tener que tirar de crédito, sin necesidad de privarse de casi nada.

VISADO, VACUNAS, ENFERMEDADES TROPICALES, MOSQUITOS…
Vayamos por partes. Nos han dado un pasaporte de servicio. Tener pasaporte molón significa varias cosas: visados gratis, cierto aire de superioridad, posibilidad de librarse de mordidas policiales (la corrupción está ahí, en mayor o menor medida, es una realidad, no hay que engañarse), saltarse colas en los aeropuertos… Pero el que se haya quejado alguna vez de lo mal que funciona la administración española, que se prepare. Aquí, las cosas, à l’Africaine. Y te das cuenta desde el momento en el que pisas la embajada en Madrid (cerca de República Argentina) a solicitar el visado de entrada.

Al principio, se te tramita un visado de cortesía, gratis (pasaporte molón y nota verbal mediante), de entrada múltiple y de 3 meses de validez. Con este, vas al país y, una vez aquí, después de registrados en la embajada, se te tramita en el Ministerio de Asuntos Exteriores marfileño el visado de un año (también gratis) y la “Carte Spéciale”, el equivalente para los que tienen pasaporte de servicios de un NIE en España (aunque a nosotros todavía no nos lo han dado, y ya vamos para cinco meses aquí. Por lo visto se han acabado las cartulinas en las que los hacen y toca esperar a que las repongan). En general, no hace falta y la única ventaja que tenía tener esa tarjeta (usar el Supermercado Diplomático, con consecuentes precios de risa para alcohol y aceite de oliva) la han eliminado este año: como la BAD llegó con sus 2.500 empleados con pasaportes de servicio, el Estado marfileño decidió que pasaba de seguir regalando impuestos a los extranjeros por la cara y ahora solo pueden usarlos (legalmente) los que tienen tarjeta diplomática (roja). Lo que sí que se sigue teniendo en exención de IVA para las cosas que compréis en España para traeros aquí, y la posibilidad de importar cosas durante 6 meses sin IVA también. Nosotros no hemos hecho uso de esos derechos, pero supongo que merece la pena informarse bien al respecto.

Para solicitar el visado se tienen que cumplir una serie de requisitos, y aquí empieza el segundo punto de este apartado: VACUNAS.

La vacuna de la fiebre amarilla es requisito SINE QUA NON para entrar en este y en muchos otros países africanos. El resto de vacunas son opcionales, pero recomendables. A nosotros nos pusieron:
-Fiebre Amarilla (un pinchazo).
-Recuerdo de Hepatitis B (en mi caso no, porque ya estaba vacunado por esas campañas de la infancia y adolescencia).
-Hepatitis A (dos pinchazos, con un periodo de 6 meses mínimo entre ambos, con lo que podéis poneros una antes de venir y otra después de volver, o si pasáis en vacaciones por España).
-Recuerdo de Tétanos y Difteria (un solo pinchazo)
-Meningitis Tetravalente (para cuatro tipos distintos de meningitis, un solo pinchazo)
-Cólera (dos sobrecitos mezclados con agua y con sendas ampollas de un líquido blancuzco, con algunos días de intervalo)
-Fiebres Tifoideas (tres cápsulas, con algunos días de intervalo entre cada toma).

Dependiendo del médico que te toque en Sanidad Exterior (es indispensable pasarse por allí, hay algunas de esas vacunas que SOLO ponen ellos), pueden recomendar también la Rabia, o alguna otra.

Las vacunas las registran en una cartilla amarilla (la cartilla de vacunación internacional), que es necesario entregar en la embajada de Costa de Marfil para que te tramiten el visado (junto con la nota verbal y, a veces, el billete de avión). Además, esta cartilla hay que conservarla: pueden pedírtela en el aeropuerto al entrar y salir, y, sobre todo, si se planea viajar por la región.

Aparte de las vacunas, recomendarán profilaxis contra la malaria. Un par de aclaraciones y desmitificaciones. La malaria (o paludismo) es una enfermedad provocada por el Plasmodio. Esto es un PROTOZOO, no es una bacteria, con lo que, si alguien os dice “tómate antibióticos y ya”, no tiene ni idea. En la actualidad NO existe vacuna contra la malaria, por eso lo de profilaxis. En general, suelen mandar Malarone: una pastilla el día antes de entrar en la zona de riesgo, y una pastilla DIARIA durante TODA LA ESTANCIA más una pastilla diaria una semana después de la estancia.

Eso, en teoría. En la práctica no se lo toma nadie. ¿Por qué? Pues por varios motivos: no ofrece protección completa, puede tener efectos secundarios (en mi caso, durante la semana que lo tomé, no, pero se da), es un coñazo estar tomándote la pastillita diaria, y, sobre todo, con tener cuidado, descansar, ponerte repelente si te vas a la selva y dormir con las ventanas cerradas… Mosquitos hay. Muchos. Sobre todo en la época de lluvias. Pero es raro coger un palu, los métodos de detección son bastante fiables, rápidos y baratos (tests en la farmacia, o en hospitales) y el tratamiento es bastante común aquí… Si tienes fiebre, te sientes cansado, o algún otro síntoma, vete corriendo a la farmacia o al hospital y que te hagan un test. Te bombardean con el medicamento de turno, lo pasas como el culo durante unos días, y ya. En la oficina, nadie lo ha cogido hasta ahora. La contable (un encanto de mujer) lo cogió una vez en los dieciséis años que lleva viviendo aquí, y porque se fue a la selva a Ghana de aventura. A ver, hay que tener cuidadín, pero tampoco hay que vivir asustado. Yo, por ejemplo, si voy de viaje a algún sitio que me dé menos confianza que Abiyán, a veces lo tomo (siguiendo la posología que mencionaba antes). Mis compañeros de por aquí, no.

Luego, otra cosa: os dirán que ni se os ocurra comer nada local, que agua embotellada y hervida, que frutas a lavarlas con lejía, que no comáis ensaladas, que no comáis fruta y que vayáis en una burbuja. Bien: en la primera semana nos alimentamos de Kebabs callejeros. Me encantan los tomates y las lechugas marfileñas, cuanto más crudas, mejor. La fruta que le compras a la gente por la calle es LA MEJOR QUE PROBARÉIS EN VUESTRA VIDA, los puestos más cutres de comida suelen ser los mejores, cenar en un maquis (luego los comento) es barato y rico (con las manos, mejor)… y, lo mejor: Abiyán es la ÚNICA ciudad del país (y, hasta donde yo sé, de África en general, si no la única, una de las muy pocas) en las que el agua del grifo es POTABLE. Cierto, a nosotros nos sigue sabiendo rara y bebemos de botella, pero si te levantas de resaca y no te queda, no pasa nada con el grifo. Cocinamos con agua del grifo, nos tomamos café e infusiones con agua del grifo… etc, etc.
Vale, alguna vez nos ha dado alguna cagalera mortalina, pero peor lo pasaba en Madrid cada vez que iba a comer al Tierra Burritos o al MacDonalds. Como todo: con cuidado y un poco de juicio, se vive bien.

ALOJAMIENTO, ALQUILER, LUZ, AGUA, ETC…
Pues aquí me vais a permitir que haga un poco de autopublicidad: se ofrece alojamiento en Riviera Golf, zona residencial, bueno, bonito y barato…

Ahora en serio. La oficina estuvo cerrada durante unos siete u ocho años, y ni aún antes hubo aquí costumbre de heredar pisos entre becarios. En la antigüedad esto era MUY barato y la oferta superaba con creces a la demanda. YA NO ES ASÍ. Con el Banco Africano de Desarrollo vinieron los 2.500 expatriados de los que hablaba el otro día, pero no solo eso, sino que desde que acabó el último conflicto aquí, han vuelto muchos de los que se fueron. Eso significa que los precios se han quintuplicado en cuestión de dos años. No es una exageración: es real como la vida misma.

El becario del año pasado optó por quedarse en una residencia cerca de la oficina. Nosotros nos buscamos un piso y vivimos los tres becarios juntos (el TI, el Comex y el de segunda fase en el Banco Africano de Desarrollo).

Aquí hay dos mercados claros: negros y blancos. Fuera eufemismos. El impuesto de blanqueidad SE PAGA: Aquí ser blanco implica, en mente de locales, ser rico. Aunque sea mentira, da igual. Si eres blanco, tienes pasta, así que te intentan exprimir por todos lados: tienes que regatear por todo, los taxis se paran al verte porque imaginan que quieres montarte… Por otra parte, la luz es cara, internet también, etc. Así que si quieres un alojamiento con unas condiciones medianamente decentes y en una zona también medianamente decente, hay que pasar por el aro.

Las zonas en las que vimos cosas, (y en las que suelen vivir gente de clase media-alta y/o expatriados) son, en general:

-Cocody (la oficina está en la zona”vallon” del barrio “2 plateaux” de la “comune” Cocody. Al principio cuesta, pero en seguida le coges el tranquillo a esto de la división de la ciudad). Nosotros vivimos en Cocody, pero en Riviera Golf, otro barrio. A 1.000 cfas en taxi (euro y medio) de la oficina.

-Marcory Résidentiel: Eso, lo dejaría para expatriados con sueldos de expatriados y con condiciones de expatriados, a los que las empresas les pagan el alojamiento: no vais a cobrar tanto como para poder permitiros vivir aquí.

-Marcory Zone 4: zona de marcha, pero lejos de la oficina (y el tráfico aquí ES UNA PUTA MIERDA). Muy bien para salir, y con muchos franceses y libaneses por la zona. Hay pisos bien, pero nosotros prefirimos quedarnos por Cocody.

-Plateau: para el que vaya a segunda fase al BAD, quizás le venga bien. De hecho, a menos que trabajes en el BAD, posiblemente ni lo pises… Es la zona administrativa de la ciudad. Muchos rascacielos, mucho dinero y mucha historia, pero no hay supermercados, las entradas y salidas están siempre bloqueadas por el tráfico, y no hay vida más allá de las 3 de la tarde.

Los precios son extremadamente aleatorios y si le haces caso (como cometimos el error al principio nosotros) a alguien que cobra más en un mes que tú en un año, puede que te pienses que pagar 1.000.000 de cfas al mes es lo normal. NO LO ES. Somos blancos, pero no gilipollas (eso le digo yo a los taxistas a diario cuando me quieren cobrar más de la cuenta).

Vimos casas y pisos decentes por precios que iban de 500.000 a 900.000 cfas entre los dos… hasta que empezamos a buscar más por nuestra cuenta y, sobre todo, gracias a una maravillosa agente de una inmobiliaria (que ahora se ha hecho amiga y viene a cenar a casa de vez en cuando) encontramos nuestro sitio: un pìso normalito, en una de las primeras zonas de expatriados que se montaron aquí, que ahora ha pasado a ser más bien de locales de clase media-alta. Tiene tres habitaciones, aparato de aire acondicionado en todas y cada una (y en el salón), un baño en una habitación y un baño con el WC separado (a la francesa) en el pasillo. Una cocina enorme, lavadero (en la cocina) y un salón maravilloso y estupendo. Pagamos 450.000 cfas EN TOTAL (unos 230 € cada uno al mes) por el alquiler, más gastos: luz cada dos meses, unos 50.000 cfas entre los tres, agua cada tres meses (todavía no nos ha llegado la primera factura), 25.800 cfas al mes en total de internet (ADSL, 1 mega, se puede tener hasta 8 megas, pagando unas 50.000 cfas, el router lo compramos por 80.000 cfas). De todos los españoles, franceses, etc que hemos conocido por aquí somos, con diferencia, los que menos pagamos. Y a casi todo el mundo le gusta nuestro piso. Nosotros estamos muy contentos.

Problemas: TODO se alquila sin amueblar (a menos que quieras pagar el triple de alquiler por una mierda de calidad), con lo que compramos nosotros las cosas. No gran cosa, estamos en plan hippy estudiantil: un sofá un par de mesas, varias sillas (algunas compradas, otras hechas por un carpintero que tiene su puesto en la calle al lado de casa), TODA LA COCINA (la cocina en sí, el frigo, el armario, platos, vasos, etc…), un colchón cada uno, y luego ya cada uno lo que ha querido ir poniendo. A mí me va le rollo asiático y duermo en el colchón en el suelo, pero no es difícil encontrar camas en foros de expatriados o en tiendas.

Los pisos se alquilan sin dar de alta a la luz ni al agua, y de eso se encarga el inquilino (con o sin ayuda de la agencia). Hay que hacer contrato con las empresas públicas que se encargan de cada cosa: SODECI para el agua, CIE para la luz. Coñazo y lento, pero bueno.

La cocina va a gas y se compran las bombonas en las gasolineras (por unas 25.000 cfas la primera vez y luego rellenarlas cuesta como 10.000. Nosotros cocinamos MUCHO en casa y todavía, desde el 1 de febrero, estamos a finales de mayo, no la hemos tenido que rellenar). Hay gasolineras cada dos por tres. A dos minutos de casa andando tenemos una.

Luego hay que contar con pagar comisión de agencia (entre uno y tres meses, dependiendo de tu capacidad de regatear, el TI es un crack en eso y consiguió bajar todo: comisión, alquiler, etc.), algún mes por adelantado y fianza (dos meses en nuestro caso). TOTAL: el primer mes es una pasta, pero luego empiezas a ver que te sobran cfas con las que no sabes qué hacer y ahí empieza lo bueno.

También nos viene una señora a limpiar un par de veces a la semana a la que le pagamos 40.000 cfas al mes (el salario mínimo marfileño por jornada completa está fijado en unas 60.000 cfas).

Conseguimos que nos hiciesen el contrato de alquiler a nombre de los tres (colocation). Es raro conseguirlo, a menudo (de hecho, para el agua, luz e internet es así), tiene que encargarse uno.

Importante tener en cuenta: aunque mucho menos que en otras zonas de África, aquí, de vez en cuando, hay cortes de luz y de agua. No suelen durar más de una hora así y no son nada frecuentes, pero, como las meigas: haberlos, haylos. Que yo haya sido consciente, hemos tenido tres cortes de agua en lo que va de año y otros tantos de luz. Los de agua suelen durar algo más (con el primero nos tuvimos que duchar con una botella de agua de litro y medio, desde entonces, guardamos garrafas de cinco litros por si acaso, a las que le vamos cambiando el agua para que no huela raro). Los de luz, como una hora o así.

Si a alguno le interesa quedarse en nuestro piso o que le echemos una mano, que se ponga en contacto con nosotros. No es por vender: nos da igual que se quede el siguiente becario o vender las cosas por internet, y la fianza se recupera, pero bueno: a nosotros nos hubiese encantado tener a alguien aquí que nos dejase las cosas hechas: nos hubiésemos ahorrado un montón de tiempo (tardamos un mes en encontrar piso y dos semanas más en arreglar todo lo relacionado con luz, agua, internet y electricidad). Y, sobre todo, dinero: pagábamos 100€ diarios entre los dos en la residencia en la que nos quedamos las primeras semanas. No es una broma: hoteles y residencias SON CAROS. Recomiendo rapidez: aquí las cosas vuelan. Y los pisos baratos, más. Nosotros nos quedamos sin uno a 100 metros de la oficina por no darnos prisa en reservarlo.

IDIOMA
Francés. Hay que hablarlo. Aquí desde el día uno estás yendo solo a reunirte con empresarios locales, llamando por teléfono, etc., etc. El trabajo (ya lo anuncio) es muy de campo, y, si no hablas francés, las pasas putas. Y con hablar francés no me refiero a “tengo un B1” o “he ido de erasmus a Francia” o “he aprobado el examen del CECO”. No, me refiero más bien a “he estudiado toda la vida en el Liceo” a “mi madre es francesa” o a “he estado años trabajando cara al público en un país francófono”.
Para decirlo claramente y que no queden dudas: yo he pasado unos cinco años trabajando entre Francia, Bélgica y aquí, tengo un DALF C2 y, a veces, tengo problemas. La contable lleva 16 años aquí, el analista es bilingüe perfecto (se crio en Francia), la administrativo es local, pero vivió muchos años entre España y Argentina…

Luego también depende de cada uno, del carisma que se tenga y, sobre todo, de tu capacidad para adaptarte. Mi compañero no hablaba ni papa cuando llegó, se puso las pilas, le echó cara al asunto y, aunque sigue siendo gracioso escucharle, no tiene problemas para hablar por teléfono, es un puto crack regateando y vendiendo y se mete en el bolsillo a cada empresario al que va a ver.

En teoría hay unas 60 lenguas locales, pero en la práctica en Abiyán todo el mundo habla francés: locales y expatriados, empresarios y guardas de seguridad, taxistas y cajeros. Si no estás acostumbrado a hablar con africanos, al principio puede resultar rara la forma de hablar aquí (acentos y pronunciaciones), existe una versión muy de Abiyán de mezclar francés raro con palabras en otros idiomas, y algunas cosas cambian por completo: “Gâté”, que aquí significa no que te hayan malcriado, sino que “le fruit est gâté” es que la fruta está podrida y un aparato “gâté” es que está escacharrado… Luego, “la monaie” se llama a cualquier cosa por debajo de los 5.000 francos (monedas o billetes) y las monedas no son “pièces” sino “jetons”… al principio te asombras, pero luego lo adoptas como parte de tu vocabulario, junto con grititos agudos para demostrar asombro o incredulidad, gestos de cabeza o palmadas, etc.

CLIMA E INDUMENTARIA
Dos palabras: calor y humedad.

Llegar de Europa en diciembre, enfundado en abrigos, bufandas y demás, a un país en el que las medias anuales no bajan de 30 grados, con una humedad que ronda el 80%, es un golpe duro, así que preparaos.

Aquí no hay verano ni invierno, al igual que no hay cambio perceptible en las horas de luz. Aquí hay Harmattan, lluvia y estación seca.

-El Harmattan es un viento del desierto que hace que se seque un poco el ambiente y que se llene todo de polvo raro. Es lo que habrá cuando lleguéis en enero. Este año ha durado más de la cuenta, pero el tiempo este año anda algo raro.

-Las lluvias y las no lluvias son relativas: en teoría hay dos estaciones húmedas (una larga y otra corta). Ídem para las secas. En la práctica, este año nos ha llovido durante el Harmattan (cosa impensable por norma general). Cuando llueve, llueve de verdad. De verdad es: no para en semanas. Por ahora no ha empezado esa época, está empezando. Ahora llueve mucho, pero a ratos. Y sale poco el sol, cosa que nos ha supuesto un cambio drástico en nuestra vida diaria: se acabó la piscina de por la tarde en casa de algún amigo y se acabó la playa todos los fines de semana. Y, en general, se acabó salir de Abiyán a menos que sea en un 4×4 o en avión: aquí, fuera de la ciudad, asfalto, lo que se dice asfalto… poco. En principio la estación gorda de lluvias dura desde finales de mayo-principios de junio hasta finales de julio-mediados de agosto. Con variaciones. Para más información: Wikipedia.

Por lo general, ropa de verano, bañadores, chanclas, camisetas… etc. En la oficina, por orden de Ricardo el Analista: traje completo a diario, a menos que sea una semana tranquila en la que no haya salidas, que entonces puedes prescindir de chaqueta y/o corbata. No compréis ropa aquí: es cara y mala. Mejor, traedla de España. O hacéosla en un sastre de los de aquí (preguntad primero a Yvette, Théophile o Mariajosé, a los que os presento en el siguiente apartado, para que os den consejos sobre telas, sastres y precios).

OFICINA
Como comentaba al principio, la oficina se ha re-inaugurado hace poco. La consejera actual vino a abrirla a mediados de 2014 y, como tal, está operativa desde principios de 2015.

Está situada en la Cité Lemania, en 2Plateaux-Vallon, un barrio residencial, tranquilo y de los mejorcitos de la ciudad. Podéis, de hecho, ver la situación en Google: la embajada no aparece, pero el becario TI del año pasado hizo un pin a la Ofecomes en Googlemaps. (También podéis ver nuestra casa, si buscáis “Pharmacie les Elias”, el barrio se llama LE BRONXX, toma americanada).

El personal es reciente, como la oficina. Por ahora, son estos:

-1 consejera jefe: se va ahora en verano y la nueva llega en setiembre, así que poco puedo decir que os vaya a servir. Hasta ahora hemos estado todos muy contentos.

-1 analista: Ricardo llegó en diciembre de 2014, antiguo becario ICEX de París. Vive aquí con su mujer, que trabaja en la embajada. Ambos son encantadores. Como jefe, mola: exige lo que tiene que exigir, te ayuda cuando tiene que ayudarte y te va dando su visión de la realidad marfileña. Cuidado: cuando se puede estar tranquilo y relajado, es el primero en avisarte. Cuando no, mete más caña que nadie. Y si te tienes que pasar un día entero recorriéndote la ciudad bajo el sol de empresa en empresa por tu cuenta, te fastidias: probablemente él estará haciendo otro tanto o comiéndose algún marrón.

-1 administrativo: Yvette, marfileña de toda la vida, pero que ha vivido mucho por Europa y Argentina. Un portento de mujer, curra como la que más, te ayuda en todo lo necesario (desde el trabajo de día a día, pasando por el momento de instalarte, hasta a hacerte con los precios de la fruta por la calle).

-1 contable: María José, otro portento. Lleva aquí más años que nadie, ha vivido en primera persona algunos de los mejores y de los peores momentos del país. Está totalmente adaptada, se las sabe todas sobre todo, y está siempre dispuesta a ayudarte en lo que haga falta.

-1 ordenanza-chófer: Théophile, otra maravilla: antiguo conductor de taxis y de coches privados, lleva desde que abrió la oficina como chófer. De los mejores conocedores de las mil y una triquiñuelas del tráfico en Abiyán. Se sabe todos los caminos, cuándo y dónde hay atascos, los precios de taxis hasta casi cualquier sitio… Es un forofo del fútbol, y madridista. También es miembro importante de su congregación evangelista y de vez en cuando hace algún comentario al respecto. Siempre está dispuesto a charlar contigo, a contarte su visión del mundo o a echarte una mano en todo lo que puede.

Este año hemos sido dos becarios: TI y Comex. Hacemos lo mismo en general. Luego el TI tiene más tareas, porque es el TI de la Oficina, y también de las de Accra y Lagos. En general son poco complicados los temas TI, pero a veces se ha tenido que comer algún marrón importante y rara es la semana que no se tiene que pelear con Orange porque se ha vuelto a caer la conexión por la cara o porque nos han cambiado la IP que, en teoría, pagamos para que sea fija. Es especialista en conseguir que desde ICEX nos conmuten a la velocidad del rayo. Además, viene dentro de unas semanas un IVACE. El año anterior hubo uno. Ellos hacen de junio a junio, así que lo conoceréis. El último que estuvo se fue en junio del año pasado, así que se ha quedado la plaza desierta hasta ahora. Este viene de nuevas, por así decirlo.

Aquí se curra, y mucho. El trabajo consiste, ante todo, en misiones comerciales multisectoriales, alguna misión individual, y otros SSPP (identificaciones de socios, etc), pero principalmente, agendas, en una u otra versión. En las primeras dos semanas nos chupamos como 15 que no tenían nada que ver la una con la otra, de dos misiones distintas con unas 8 empresas cada una. Y aquí, hacer una agenda implica reunirte con todas y cada una de las empresas locales que, potencialmente, tengan un interés mínimo en lo que venda la española de turno. Nada de cerrar agendas por teléfono sin moverte de la silla. Olvidaos, this is Africa y aquí se cierran los tratos con un café o una comida de por medio y en persona. Eso hace que se tenga, desde el principio, contacto con CEO de empresas, con políticos, con agencias ejecutoras, etc., etc. Y los becarios somos un trabajador más: aquí no hacemos fotocopias y cafés: todo el mundo hace TODO. Y los informes y estudios, para los raros momentos en los que hay una semana con menos trabajo. Consultas responde desde la consejera hasta la administrativo, agendas, lo mismo, visitas a empresas, igual. Apoyaos lo que podáis en la interminable fuente de sabiduría de Yvette, Maria José y Ricardo: cada uno en su ámbito de predilección, se conocen a TODO el mundo en Abiyán.

Durante un par de meses la actividad de la Oficina ha estado centrada exclusivamente en la organización de un Partenariado Multilateral. Para los que no sepáis lo que es, o si queréis tener una idea más concreta de cómo fue, informaos en Icex o contactad con nosotros por privado. Solo os digo que al final la gente se fue muy contenta, que perdimos varios kilos, que hicimos 45 horas extra en 5 días, que se trabajaba de lunes a domingo y que la tensión, por momentos, se cortaba con un cuchillo.

Al TI le tocan, como mínimo, una visita al año a Accra y otra a Lagos. Yo, este año, tengo misión a Uagadugú (la oficina lleva, en teoría, Costa de Marfil, Guinea Conakry y Burkina Faso. En la práctica, casi el 100% del trabajo se centra en Abiyán).

El horario, hasta ahora (ya digo que con el cambio de consejera no sabemos qué pasará) es de lunes a jueves de 8 a 16:30, con una hora para comer, y los viernes de 8 a 14:30, también con el rato para comer. Aunque comer comemos en la mesa, delante del ordenador, y, normalmente, trabajando a la vez.

SEGURIDAD CIUDADANA
Imagino que esto será uno de los puntos principales si estás leyendo este SMTM (y si has conseguido llegar hasta aquí, olé tus huevos/ovarios).

Desmitifiquemos. Sí, esto es el tercer mundo. Sí, aquí hay que aprender a vivir con paciencia y tomándose las cosas con filosofía. Pero, al menos en nuestra experiencia, no pasa nada y se vive bien. Cogemos taxis solos de noche sin problemas. Los fines de semana salimos hasta las tantas, se puede andar por la calle (con cuidado, porque hay pocas aceras y el tráfico es CAOS ABSOLUTO)…

Cierto, picaresca y corrupción hay y puede que os encontréis con algún policía que te suelte un “tengo sed” o “te has saltado el semáforo” (hay como cuatro en toda la ciudad y, posiblemente, en esa zona en la que te para no lo haya), si te dejas te van a intentar engañar con los precios… Pero en general vivimos a nuestro ritmo, sin preocuparnos más de lo normal por nada, y sin miedo.

Hay, eso sí, algunas zonas que es mejor evitar (ya os iréis informando aquí), la casa si tiene rejas y todo cerrado con llave, mejor, y quizás no sea buena idea ir con un fajo de billetes por la calle, pero vaya: esto es una ciudad grande, como cualquiera de las que te encuentras en “el primer mundo”, con sus ventajas, inconvenientes y con prácticamente las mismas reglas de supervivencia. Con diferencias: aquí la gente es agradable, te saluda por la calle, pide perdón cuando se choca contigo…

Sí que doy un consejo: cuidado con quién te pide el teléfono: puede que no dejen de darte la lata en mucho tiempo.

Y, para los chicos que vengan: No, no eres un hacha, ni estás como un queso ni eres irresistible para las africanas, ni tu sex appeal ha subido mil puntos desde que llegaste. Hay casos y casos, pero por norma general, siento romperte la burbuja, pero la realidad es mucho más triste: eres blanco, tienes dinero y, quizás, un visado que ofrecer. Y posiblemente sean putas. Casi seguro, vaya.

BANCOS
Hay cajero en cada esquina. No os hagáis cuenta local: con una de las chulas de Abanca, Evo o equivalente somos felices: el analista cobra en euros en España y saca dinero aquí. Nosotros tenemos nuestras cuentas inteligentes de Evo y lo mismo. No cobran comisión, y, como os decía arriba, el cambio es fijo. En general se tiene que pagar todo en efectivo, salvo excepciones (Ciertos supermercados, algunas tiendas de muebles). Los cajeros solo dan billetes de 10.000 o de 5.000 cfas, lo que es una putada: hay un problema gordo de “monaie”. Es difícil que la gente tenga cambio, aquí el cambio se compra, literalmente: por 5.100 cfas te dan 4.900 en billetes pequeños y monedas. Hasta en el súper es común que te pongan problemas al darte las vueltas, en los taxis, olvídate. Consejo: si echas mano a un billete pequeño (500, 1000 o 2000 cfas), no lo sueltes. Lo necesitarás. Lo mismo para los “jetons”.

TELÉFONO
No tenemos fijo. En la oficina, con los teléfonos IP llamamos a España (y nos llaman desde casa) a precio de llamada local española.

Para los móviles hay tres compañías: MTN, MOOV y ORANGE. Suelen ofrecer tarifas parecidas. Para llamadas locales son muy baratos. Se puede llamar a España sin que te duela la cartera. Hay 3G y 4G, si tu teléfono está preparado para ello (si lo traéis de España, hay que pasarse por la agencia para que te lo activen aquí), pero las tarifas son algo más caras (8 euros un giga, en prepago, en bonos que compras con códigos desde el teléfono). Se recarga comprando una tarjeta en una agencia, en un súper o, mejor, en un puesto por la calle a un chavalito que te hace una transferencia de crédito. Digo mejor porque los que hacen esto se llevan una comisión, miserable, pero algo es algo. Así estás dándole dinero a tus vecinos y no a Orange o equivalentes. Luego, allá cada uno con su conciencia.

ROPA
Cara. Hay tiendas tipo Celio, Kiabi, etc… pero todo a precios muy por encima de los que se ven en España. Si os mola el rollo colorido de las telas locales, haceros cosas aquí. Si no, traeros las cosas de casa.

CESTA DE LA COMPRA
Depende. Depende de a quién le preguntes y de qué idea tengas.

Frutas, verduras, pescado y carne locales son muy baratos y de bastante buena calidad. Lácteos son MUY caros. El queso, un lujo. Los embutidos, otro. Hay que saber ir a la charcutería o a la carnicería en vez de a cogerlo en el frigo del supermercado.

Frutas y verduras, si se os da bien regatear, mejor en mercados o en la calle a las tipas que las llevan en barreños de aluminio en equilibrio sobre la cabeza. Mucha mejor calidad y mucho mejor precio. Si no, en el supermercado la verdura está bien, pero la fruta, algo peor. Cocos, mangos, papayas, maracuyás, naranjas, limones, tomates, berenjenas, pìmientos, espinacas, calabacines, calabazas, cebollas… todo eso, local. También lo hay importado, y dependiendo de tu nivel de piijerío, a lo mejor lo prefieres, pero te digo: una lechuga marfileña (lechuga normal, tal cual, algo más feota, pero que la lavas y es lo mismo): 270 francos cfa (40 cts). Lechuga traída de Francia: 6.000 cfas (nueve euros). Ahí os queda.

Nosotros comemos como en casa: lentejas, garbanzos, albóndigas, lasañas, pizzas, asados, guisos… pescados, carnes, verduras… y la compra no nos sale por más que en España. Ahora: si te gustan los cereales y los yogures y no puedes vivir sin ellos, pues a pagarlos a precio de oro.

En Abiyán hay de todo. Encuentras todo lo que busques, y más. Pero a veces hay que decidir entre adaptarte a lo que haya de temporada o comprarlo importado y no irte de viaje.

Los supermercados son como los que estáis acostumbrados a ver en cualquier sitio. Carrefour acaba de abrir hace unos meses. Hay centros comerciales, hay fnac (al menos dos, que yo haya visto), acaban de traer Dia (aunque nos queda algo lejos), si te van esas cosas, hay hasta Swarovsky

El pan de aquí no me gusta, prefiero comprarlo en Carrefour, que se parece más al cutre nuestro. Hay algunas panaderías con pan muy bueno, pero en general no lo está.

Cachivaches electrónicos, puede que algo más caros, electrodomésticos, depende: marcas locales, baratas. Marcas extranjeras, mucho más caras. Hay un portal de internet, Jumia, en el que se pueden comprar todas esas cosas por buen precio, te lo traen a casa y no lo pagas hasta que lo ves.

ALCOHOL
Como todo: local, barato. Importado, muy caro. Hay cervezas locales por cuatro duros que están muy buenas (Block, Castel, Flag…etc). Algunas alemanas, también buenas y baratas. Marcas internacionales algo más caras.

En bares, si es en un Maquis (bar local, una mezcla entre una terraza y un chiringuito de playa, pero en medio de la ciudad), entre 1.000 cfas un litro o 2.000 un tercio, dependiendo del sitio. Si es en un bar bar, pues más caro, pero asumible. Madrid es más caro.

TABACO
Moriré joven: 800 cfas el paquete de Marlboro. Aquí no vas a dejar de fumar, intenta hacerlo antes. Si estás en el bar, por 1.000 el camarero sale a comprártelo y te lo trae a la mesa. Y que no me vengan con historias de que si es de mejor o peor calidad: fumo desde los 13 y tengo 29. El tabaco es una mierda, en general. Aquí, al menos, es barato.

CAFÉ Y TÉ
Costa de Marfil es país productor de café… y como buen país expoliado por Europa y amigos que se precie, todo se va fuera. Pasa lo mismo con el Cacao.

Hay café local en los supermercados, pero mi experiencia me dice que mejor ahorres y te compres el café que viene de fuera. Que a lo mejor viene originalmente de aquí, pero el que se queda está malo con ganas. Por tres o cuatro euros te compras un paquete de marca normal. De todas formas, en general aquí la gente o no bebe café, o, si lo hace, es soluble. También hay Nespresso (al menos dos tiendas Nespresso que yo conozca) y equivalentes (por todos lados). En la oficina tenemos una máquina Nespresso, el analista compra cápsulas aquí o se las trae de España, nosotros compramos marca blanca, o traemos un termo con café de casa.

Tés, de todos los gustos y colores, pero también de fuera. Imagino que el que haya una comunidad libanesa enorme tendrá algo que ver.

CINE
Hay tres cines. Y son los únicos sitios en los que os pondréis manga larga: ponen el aire a tope y hace un frío impresionante. En las dos horas que dure una película, te quedas entumecido.

Películas actuales e internacionales, pero que están poco tiempo en cartelera. Hay días en las que las ponen en versión original. 5.000 francos la entrada, 7.000 si es en 3D.

GIMNASIOS Y DEPORTES
Yo de eso no uso, pero mis compañeros sí. Hay centros deportivos grandes, modernos y caros. Gimnasios como el “Calao” o el “Equinnox” tienen instalaciones megamodernas con monitores que te dan cursos de los que haga falta. Sale por unas 50.000 cfas al mes, si mis fuentes no me engañan.
También se puede ir al gimnasio de la Universidad Félix Hophouët-Boigny, entre Riviera y Vallon (entre la oficina y nuestra casa). Te hacen descuento por estudiante, si te los sabes camelar, y por 20.000 francos tienes acceso a las instalaciones.

Luego también existe la posibilidad de sobornar por 500 francos al guarda del estadio de la ciudad para que te deje ir a correr por la noche, cada uno que haga lo que le apetezca.

Correr por la calle está complicado: no hay prácticamente aceras, y las carreteras son peligrosas. En la zona de la oficina se puede, porque es una especie de urbanización cerrada. En la nuestra, también, porque es zona tranquila con colegios y muchos niños, y hay una pista de deportes justo al lado… pero por lo general, mejor evitadlo.

El complejo en el que está la oficina tiene un pequeño gimnasio y una minipiscina. La actual consejera nos tiene vetado el acceso a la piscina, pero el gimnasio lo podemos usar. Hay algunas máquinas. Es una habitación pequeñita, sin aire, pero si vais, le pedís al guarda que os abra la ventana un rato antes.

TRANSPORTE
Otro rollo. Caos se queda corto para describirlo. Calles de dos carriles, uno para cada sentido, se convierten en macroautopistas de cuatro carriles para cada sentido… solo en la mente enferma de los conductores, porque de donde no hay no se puede sacar, y se generan los mayores atascos que he visto en mi vida. Aquí no hay motos, pero sí Gbakas y Woro-Woro.

Nosotros usamos los taxis (“taxi rouge” o “taxi compteur”) a diario para todo: la ciudad es ENORME y la imposibilidad de andar entre según qué zonas (autopistas que la cruzan porque sí, tráfico infernal, ausencia de zonas peatonales) hace que te aburgueses. En teoría tienen taxímetro, pero es mentira: no funcionan. Y si funcionan están trucados. Aquí el precio de la carrera se regatea. Así que al principio os timarán, pero en cuanto le cojáis el truco (dejaros aconsejar por Théophile, Yvette y María José, Ricardo es demasiado blando con los taxistas) pagaréis lo que cualquiera. Nosotros, eso: entre 1.000 y 1.500 francos entre dos de casa a la oficina. Hay un puente de peaje en medio de la ciudad que comunica un lado de la laguna con el otro, y pasar por allí supone que el taxista se quejará enormemente y que te exigirá un precio abusivo: suerte y paciencia.

El transporte público como tal es prácticamente inexistente. Un tren sale de vez en cuando hacia Burkina Faso, pero tarda dos días en hacer 1.000 km. Hay autobuses, pero pocos, y no por las zonas en las que os moveréis. También hay un “bateau-bus” con el que se puede ir de un lado a otro de la laguna por 100 fancos, pero con frecuencia infernal y muchos mosquitos, aunque el paseo es gracioso.

Nosotros no nos compramos coche. Son caros y en condiciones horrorosas. Tenemos amigos que nos llevan por ahí los fines de semana y los taxis son muy baratos si los regateas bien. Alguna vez, para salir fuera de la ciudad, hemos alquilado coche con chófer.

Si tenéis la posibilidad o el antojo de compraros uno, tened en cuenta que si queréis salir de la ciudad, para ir al centro, norte u oeste del país, necesitáis un 4×4.

VIAJES
El país tiene cosas increíbles: montañas con cascadas, playas paradisíacas, junglas impresionantes… aprovechad lo que podáis.

Salir de aquí es caro. Por carretera nosotros fuimos a un pueblo de Ghana (una de las pocas en “buenas” condiciones (por “buenas condiciones” se entiende que tienen asfalto. Las condiciones en las que esté este ya son otra historia. La inmensa mayoría de las carreteras del país son pistas de barro.) y hasta “Tortiya”, un pueblo más al norte, también por carretera. Playas como Assinie, Grand Bassam o Jacqueville son espectaculares, están cerca y se puede ir a pasar el día o el fin de semana….

Más lejos, hay vuelos nacionales que funcionan bien y que conectan con algunas de las ciudades principales: Bouaké, San Pedro, Man, Korhogo, etc. A la capital, Yamoussoukro (id si queréis ver los cocodrilos y la catedral cristiana más grande del mundo) se puede ir por carretera.

Salir del país en avión es curioso: las compañías africanas son caras y poco fiables: anulan vuelos sin avisar, los cambian de hora, etc. Pero si tienes el tiempo, las ganas y el dinero, se puede salir. Nosotros hemos volado a Senegal y a Benín (aparte de algún vuelo nacional) y, sin contar con viajes a España, eperamos poder ir, al menos, entre unos y otros, a Kenia, Sudáfrica, Marruecos…

COMIDAS
Ya he hablado de la comida en el supermercado.

Restaurantes hay de todo tipo. Desde el maquis cutre en el que te ponen pollo o pescado a la brasa con attieké (couscous de mandioca) o aloko (plátano macho frito) hasta restaurantes libaneses, italianos, americanos… Hay Burguer King, pero no MacDonalds. En general se come bien por no mucho más que en España. También hay sitios superchupiguáys para ricos expatriados. A cada uno lo que le guste.

Cuidado con el picante: aquí les gusta mucho. Y si pica al entrar, imaginaos al salir.

SALIR, BEBER, EL ROLLO DE SIEMPRE
Hay un poco de todo, para todos los gustos y colores, desde lo más puramente marfileño hasta sitios hipermegaexclusivos. Tampoco hay TAAAANTA oferta, pero la que hay no está mal. Bares de muchos tipos, maquis graciosos… de vez en cuando se montan fiestones impresionantes más o menos públicos (recuerdo una fiesta electrónica entre containers al lado del puerto, por ejemplo, o los Electropiques, organizados por una arquitecta y DJ catalana que es lo más y que tienen una frecuencia variable).

POSIBLIDADES DE QUEDARSE
Aquí hay plaza de segunda fase de multilateral para el Banco Africano de Desarrollo. Se abrió para este año, con la vuelta del BAD a su sede original. Hay empresas españolas que empiezan a instalarse (gallina blanca anda por aquí, por ejemplo, alguna constructora). Algún antiguo becario de Ofecomes anda por aquí de algún modo u otro.

En general, haber estado en África suele ser un plus grande a la hora de buscar trabajo, y, si no te importa quedarte, es posible encontrar empresa interesada. Mucho francés que viene de VIE (el equivalente a nuestra segunda fase) o VIA (algo parecido a nuestra primera fase) se queda luego por aquí, por ejemplo.

CONCLUSIÓN
Nosotros estamos encantados de la vida. África asusta al principio, pero Abiyán es como una introducción light al continente. El trabajo en la oficina es bastante más enriquecedor que en muchos otros destinos, se te dan más responsabilidades y aprendes y conoces muchas más cosas (y personas, con la consecuente entrega de tarjetas, si eres de esos que ve una oportunidad para venderse en cada apretón de manos). En pocos destinos se tiene la oportunidad de moverse en las esferas que se te abren en África y experiencias se ganan en todos los sentidos.

Vale, no vas a estar cada fin de semana de islita en islita llenando Instagram de fotos posturetas, pero esto es un destinazo.

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