Coste de la vida MASCATE 2014

Omán es un país muy curioso. Yo llevo nueve meses aquí y todavía tengo con él una relación de amor-odio que seguramente se mantendrá toda mi vida. Por un lado, es un país clara y decisivamente musulmán, con todo lo que ello implica. Hay ocio pero es escaso, y (vicios comunes a todo el CCG) la doble moral, la hipocresía y prácticas cercanas al esclavismo son muy comunes. Por otro lado, es un país que, al contrario que Qatar o Emiratos que hace treinta años eran sólo desierto y no tienen más cultura que comer dátiles y montar en camello, tiene historia, tradición y una población con la que puedes interactuar y que es sorprendentemente amable para lo que es habitual en el Golfo, que se preocupa por ti, que te explica cosas y escuchan lo que tú les explicas, que te echa una mano si lo necesitas y que disfrutan como niños en el día de Reyes si le sueltas tres palabras en árabe. Además, Omán tiene mucha relación, histórica y contemporánea, con la India y el este de África, con lo que se da una mezcla de culturas que es interesantísima y que es exclusiva de este país. No creo que Omán sea el mejor ni el peor destino, pero sí que es muy interesante y una experiencia muy, muy enriquecedora. Habrá momentos en los que quizá quieras liarte a tiros o prenderle fuego a algo, pero el balance acaba siendo positivo.

En cuanto a la Oficina, si lo que quieres es trabajar y aprender, este es tu sitio. La OFECOME es mínima pero, incluso aunque casi todo el trabajo lo absorba Dubái, sigue siendo muy activa y tú formas parte íntegra de ella. Además, el ritmo al que las empresas españolas están viniendo aquí es acelerado, por lo que las posibilidades de quedarte si te gusta (cobrando un sueldo muy razonable) son importantes. Aquí hay muy poco comercio de bienes de consumo porque casi todo lo acapara Dubái, por lo que posiblemente sea un lugar más recomendable para un ingeniero, sobre todo de caminos o industrial. Con todo, yo soy de Derecho y salvo los primeros meses en que me costó un poco pillar el truco, no me he sentido para nada desorientado. Destino recomendadísimo al 100% en el ámbito profesional.

DOTACIÓN: 30.000 pavos, 4.000 de los cuales serán de anticipo y 26.000 para las 13 mensualidades. Con impuestos se queda en torno a 3.200 de anticipo y unos 1.600 al mes. Como en la mayoría de destinos ICEX, da para vivir, pero no vas a ser el rey del mambo. Omán es insospechadamente caro para lo que ofrece, yo diría que más caro que Dubái, que ya tiene tela la cosa. Piensa además que parte del anticipo se tiene que emplear en comprar un coche. Si no tienes coche en Mascate no se puede vivir. Hablaremos de eso, pero es necesario que la idea cale: coche o muerte.

IDIOMA: Técnicamente se habla árabe, pero como buen ex protectorado británico que es, casi todo el mundo habla idioma hereje de forma como mínimo razonable. Si sabes algo de árabe, les encanta oírte usar su lengua, aunque al final lo más probable es que vuelvan al inglés si la conversación se pone seria. No es el mejor destino del mundo para aprender árabe porque es totalmente innecesario, aunque se puede.

Otro tema son los indios y paquistaníes: algunos hablan un inglés de Oxford, pero otros hablan algo que ellos creen que es inglés y resulta que es pastún o urdu. Asumiendo que no conoces ninguna de estas dos encantadoras lenguas, pues paciencia y entrenamiento auditivo. Al principio es horrible, sobre todo para coger mails de gente, pero al final te acostumbras. Truco: usa iniciales (Alfa, Beta, Charlie…)

CLIMA: calor, y yo soy de Sevilla y sé de lo que hablo. En “invierno” las temperaturas quizá no suban de los 30ºc, pero en verano yo he llegado a estar a 55ºc. Obviamente, eso significa que hay aire acondicionado por todos lados y tú vas a ir de un sitio con aire acondicionado a tu coche, que tiene aire acondicionado, y después a otro sitio con aire acondicionado, por lo que no se nota tanto. De todos modos, los meses más calurosos son mayo y junio. A partir de mediados de julio la cosa empieza a volverse razonable (máximas de 35-40ºc), y el mayor problema es la humedad más que la temperatura. Sea como sea, encenderás el aire acondicionado a finales de marzo y lo tendrás encendido hasta que termine octubre. Si eres de alguna zona fría, quizá lo tengas encendido todo el año.

OFICINA: muy pequeña, de hecho es de las menores. Estamos el Consejero, la Analista, dos Administrativos, Contable, PRO (Public Relation Officer, una figura de Omán encargada de llevar las gestiones entre empresas y organismos extranjeros y el Gobierno local… el equivalente a un ordenanza, vaya) y el Becario. El hecho de ser un único becario es a veces una gaita, pero se compensa porque aprendes muchísimo, haces de todo y formas parte auténticamente de la oficina, tomando decisiones, asumiendo responsabilidades y tal. Además es muy buena para los que fuman a saco como yo porque el becario está en la planta de abajo (son dos pisos) que tiene un patio cojonudo, por lo que te puedes fumar tres paquetes si quieres sin que nadie te diga nada. El horario es de 08:00 a 16:00 de domingos a jueves. En los meses de enero a marzo el trabajo es moderado, en abril-junio se hace muy intenso, en julio-septiembre prácticamente no haces nada y octubre-diciembre aún no lo sé pero por referencias de otros años es también movido.

ALQUILER: es muy caro para lo que ofrecen. Yo estoy pagando ochocientos euros mensuales por un apartamento que hombre, tendrá quizá sus 70m2 y una terraza bonita, pero está en unas condiciones por las que en España no pagaría más de trescientos euros al mes si me siento generoso. De todos modos, al que no le fallan las tuberías le falla la lavadora, o está sin amueblar o lo ha habitado antes que tú una familia india y huele a curry más allá de lo que ningún ambientador pueda solucionar. Salvo que tengas mucha suerte o muchísimo dinero que gastar, olvídate de encontrar algo comparable a un estándar europeo.

Luego, estos tipos van a intentar que les pagues por anticipado seis meses o un año. Evidentemente, intenta evitarlo por todos los medios a tu alcance. Léete bien el contrato, exige que te lo hagan (podrá parecer increíble, pero la informalidad es tremenda, ya lo veréis) y si se dejan redáctalo tú. Depende de quién sea tu casero, será más o menos diligente y podrás estar sin agua unas horas o diez días cuando algo se rompa, que se romperá, por lo que si te falla más de lo que debe siempre tendrás una excusa para no pagarle si el contrato está claro.

Como en todo, se puede regatear el precio sin reparos. La mayoría vienen sin amueblar, aunque los hay amueblados y tampoco son excesivamente más caros porque el mercado de muebles de segunda mano funciona muy bien, por lo que o lo alquilas con muebles o lo alquilas vacío, compras de alguien que se vaya y lo vendes al irte, no hay una gran diferencia en términos económicos. Los mejores barrios en relación habitabilidad/ cercanía a la Oficina son Khuweir, Medinat Qaboos y Qurum, que son interesantes y aunque suelen ser más caros de lo que tu sueldo te permitirá, buscando bien puedes encontrar cosas muy interesantes. Otros lugares son Ghubrah, Ghala y Athaiba. Cualquier otro barrio ya está demasiado lejos teniendo en cuenta los atascos mañaneros, aunque si estás dispuesto a madrugar como un campeón puedes echarles un ojo. La página recomendada para mirar alquileres es http://oman.dubizzle.com/en/home/ NO, NUNCA contratar nada sin haberlo mirado antes.

GASTOS DE AGUA, LUZ, INTERNET: el internet ilimitado más barato está en torno a los 40-50 euros, no es que sea maravilloso pero en general cumple su función. Yo lo contraté con Omantel, la otra opción es Nawras, son parecidos pero el primero es ligeramente mejor. Sobre internet, recordar que en este país existe censura, y que Skype está capado y el Viber formalmente no pero a efectos prácticos también (Whassap tira normal pero a veces sospechosamente lento si escribes palabras “mágicas”). Gastos de electricidad y agua no sé cómo andarán porque yo los tengo incluidos en el alquiler (es lo más recomendable en general), pero combinado no deberían sumar más de 40 euros al mes y eso en los meses de mucho calor que tienes el aire acondicionado puesto a tope. Aquí todavía se usa el gas en muchas casas, la bombona cuesta unos 5 OMR (como unos diez euros) y a un ritmo normal te durará tres-cuatro meses. También puedes permitirte el lujo de contratar a alguien que te limpie la casa… un compañero tenía una filipina/indonesia o lo que fuera que una vez a la semana le pasaba por casa, se la arreglaba y le planchaba la ropa. Creo que le salía a 6 OMR/ semana.

TELÉFONO: tengo internet en el teléfono con Nawras y lo pago a 10 euros/ mega. En cuanto a las llamadas, los precios están entre los 0,04 OMR/minuto (más o menos 8 céntimos) y los 0,02 OMR/ minuto (4 céntimos) en llamadas locales. En internacionales no estoy seguro, pero creo que llamar a España no era una puñalada… aunque sólo lo harás en caso de emergencia, si no tienes el IP de la Oficina que sale gratis.

ROPA: más o menos como en España, sobre todo si buscas algo de un perfil occidental. Aprovecho para decir que Omán es un país que se está volviendo un poco más conservador de la cuenta en cuanto a vestimenta: en Dubái una mujer puede vestir ropa que aquí es inconcebible, e incluso a los hombres les pueden poner ciertas trabas si van con pantalones cortos. De ir sin camiseta no hablo porque con el calor que hace acabarías desplomado en el suelo a la media hora.

CESTA DE LA COMPRA: unas cosas por otras, al final sale como en España. La carne es cara, el queso es insospechadamente caro, las verduras son bastante baratas y en general comestibles, el pescado (comprado en Muttrah, claro) es asequible y fiable a pesar de lo poco higiénico que pueda parecer, el arroz lo puedes comprar hasta en paquetes de 20 kg. y es barato también. Lógicamente, cuanto más quieras seguir una dieta de productos occidentales más caro te saldrá, y cuanto más dispuesto estés a imitar a los locales, más barato. El lugar más barato en promedio es el Carrefour del Grand Mall (lo dice un estudio, no yo). Otros lugares asequibles son el Lulu y el Meera. Luego en el top están el Sultan y el Al Fair, que no los recomiendo para compras grandes salvo que te quieras dar un homenaje. En el Al-Fair de Athaiba se puede encontrar cerdo, pagado a precio de oro eso sí, pero si te da el mono de bacon es bueno saber que tienes la opción (si no eres musulmán, si lo eres no te dejan comprarlo y te jodes).

ALCOHOL: el alcohol en este país tiene mucho truco. Veréis, como todos los becarios que salen de Europa, en Mascate tenemos pasaporte de servicios. Eso significa que a efectos de la legislación omaní somos diplomáticos. Hasta ahí parece que todo mola, y lo hace, pero cuando llegas al tema del alcohol salta la trampa: como eres diplomático, no puedes conseguir una cartilla de racionamiento que entregan (cada vez menos) a los no musulmanes, sino que tienes que tramitar una petición a través de la Embajada y, si te la aprueban, ir a comprar a sitios especiales para diplomáticos. NO OBSTANTE, tu pasaporte a efectos españoles no es diplomático, sino de servicios, por lo que si al Embajador no le parece bien, deniega tu solicitud porque formalmente no tienes ese privilegio. Y no hace falta que os diga lo que hace el Embajador aquí, ¿verdad?

Bueno, hay tres formas de solucionar esto: la primera es buscarte un amigo que tenga una licencia de compra de alcohol, pedirle que te lo compre y pagarle. No es mala opción pero no te va a dar para mucho porque la licencia sólo te permite gastar el 10% del sueldo, y él también tiene que beber. La segunda opción es conseguirlo cuando viajes. Si lo escondes bien y no se dan cuenta, puedes comprar 2 botellas en destino y facturarlas + 2 botellas en el aeropuerto de origen o de conexión + 2 botellas en el Duty Free del aeropuerto de Mascate, que está justo cuando pasas el control de pasaportes y antes de llegar a la recogida de equipajes (y además no es muy caro). La tercera opción es ir a un sitio que los becarios de Dubái conocen, que está pasado Sharjah y en el que se vende alcohol sin licencia ni mierdas. Claro, si te pillan con él se te puede caer el pelo (sobre todo en Sharjah, donde rige la sharia), pero, y aquí viene lo bueno del pasaporte, tú conduces un coche con matrícula diplomática, con lo que no deberían registrarte.

Luego, en hoteles y algunos restaurantes también puedes encontrar alcohol, aunque suele ser caro. No esperes cerveza por menos de cinco euros ni vino por menos de seis (la copa) en el mejor de los casos.

TABACO: entre un euro los más baratos (Gauloises, por ejemplo) y dos los más caros (Davidoff, Marlboro). En general hacen un pequeño descuento si lo compras en cartones. La mayoría de las marcas son británicas y francesas y no están en España. De hecho, el único tabaco de aquí que yo recuerde haber visto en España es Marlboro y Davidoff.

CAFÉ: a esta gente le encanta el café, y en consecuencia no suele ser caro. Para ser un país árabe, el que suelen vender en los supermercados no es realmente bueno, pero cumple su papel. En Starbucks, Costa y similares, como España, quizá un poco más caros.

CINE: la verdad es que no lo sé, pero dado el libertinaje de las películas occidentales y el conservadurismo del país, prácticamente las únicas películas que pasan la censura son las de niños.

LIBROS: Tienes el Corán. Y quizá comentarios al Corán. La verdad es que, fuera de eso, no es fácil encontrar libros, aunque hay una librería pequeñita en el Grand Mall donde los venden (en inglés). De todos modos, está la OSFRA, la asociación cultural española a donde iréis en más de una fiesta, y allí tienen una biblioteca enana pero bien seleccionada. A mí me prestaron la primera parte del Quijote sin más, aunque me conocen de sobra. De buenas a primeras no sé si habrá que rellenar algún papel o algo.

VUELOS: Oman Air, la aerolínea nacional, tiene vuelos directos a trescientas mil ciudades de la India, Sri Lanka, Tailandia, Kuala Lumpur, Tanzania, Dubái y puede que alguno más. Los precios son razonables en relación a los horarios, porque ese es un pequeño problema de Mascate: los horarios de los vuelos y sus conexiones suelen ser infernales. Yo la aerolínea que más he usado es Gulfair, de Bahréin: sus precios se mueven normalmente en el arco de lo tolerable y sus horarios no son descabellados. De todos modos, barato no hay nada y es probable que tengáis que hacer trasbordos.

También aprovecho para decir que Omán es un país donde el turismo interno es perfectamente viable: tienen varios castillos y fuertes muy bonitos y la mayoría cercanos a Mascate, algunas ciudades, como Sur o Nizwa, que vale la pena ver, campamentos en el desierto y naturaleza interesante en los wadis, en el Jebel Akhdar o el Jebel Shams, y en Salalah durante el monzón. Salalah en esta época del año (junio-septiembre) es cara de ******, y la verdad es que casi todo el turismo interno es caro en relación a lo que ofrecen, pero aún así puedes montártelo para que no sea tanto clave y vale la pena.

COCHE: punto clave. Veréis, Mascate es una ciudad de pocos habitantes, pero que se extiende a lo largo de 40 km. de costa. Además, la inmensísima mayor parte de la ciudad ha sido construida en un momento en que el coche era algo ya común, y eso se nota. Literalmente, en Mascate es imposible hacer cosas tan básicas como comprar el pan o cortarte el pelo si no vas en coche. En los meses “fríos” todavía puedes ir a dar una vuelta, pero en los meses calurosos olvídate. Y, dado que no hay transporte público, un becario o cualquier ser humano aquí NECESITA un coche (o un camello, pero es mejor el coche porque tiene aire acondicionado). Lo más barato que he podido encontrar está en los 2.000 euros, de ahí es difícil bajar y además muy poco recomendable, porque significa que estará cascao a más no poder. Tampoco esto tiene que asustaros: dada la absoluta e imperiosa necesidad de coche, debería ser fácil venderlo cuando termines la beca, y además sin perderle mucha pasta en el proceso. La gasolina es baratísima (20 céntimos de euro el litro, y eso la súper) y además, puesto que tienes pasaporte de servicios, tu coche puede ir con matrícula diplomática, lo cual es un puntazo porque no te llegan multas (y en Omán hay muchísimos radares). La conducción aquí es deficiente en el mejor de los casos, pero tampoco llega a niveles insoportables: en Beirut o en Italia sin ir más lejos conducen peor. Conclusión: un becario en Omán necesita un coche sí o sí. Si no tienes carné de conducir, más te vale sacártelo rápido antes de entrar en el país, y si lo tienes, ve echando horas al volante si crees que lo necesitas.

TRANSPORTE PÚBLICO: no. Sólo taxis con los que tienes que negociar el precio porque no tienen taxímetro. Siendo occidental te intentarán cobrar una cantidad despiadada, sobre todo si no hablas árabe, pero el precio razonable es de 3 OMR máximo para cualquier trayecto dentro de Mascate.

CENA: estoy procurando seguir el esquema general de los SMTM y no entiendo por qué este apartado no se llama “restaurantes” o algo así, pero bueno. En Omán, en general, no sale demasiado caro comer fuera de casa. Digamos que habría tres categorías de restaurantes en función del precio. Por un lado tienes los “Coffee shops”, indios en su mayoría, que serían el equivalente a un bar español (sin alcohol, claro). Aquí puedes comer bien por 2 OMR y os aseguro que, aunque a veces pueda dar impresión de ser todo lo contrario, son perfectamente limpios y la comida está en condiciones totalmente razonables de higiene. Después tienes ya restaurantes, variadísimos y de todo tipo: libaneses, locales, indios, tailandeses, filipinos, occidentales (hay un Friday´s!!!)… en estos sitios la comida puede resultar ya un poco más cara, pero en general está cocinada con más cariño. Hablamos de unos 6 OMR, una comida buena (con su entrante, un plato principal, una bebida y puede que hasta postre). Recomiendo los Automatic, son libaneses y la comida es muy, muy buena. Los occidentales son algo más caros, y por algo menos (pero no mucho menos) están los sitios de comida rápida estilo estadounidense, tipo McDonalds, Burger King y tal. Y luego en la cresta tenemos los restaurantes elegantes con alcohol. Aquí la broma no te va a salir por menos de 15-20 OMR, sobre todo si le metes alcohol, pero de vez en cuando valen la pena para darse un lujo. De estos, recomiendo el iraní del Crowne (el Shiraz), la comida es espectacular, tienen buen vino, una terraza que da al mar y no es bestialmente caro para lo que ofrecen.

GIMNASIO: no lo he mirado salvo para hacer este SMTM, con lo que no sé muy bien cómo estará la cosa, pero haberlos haylos. He visto algunos precios de 140 OMR/ año en promoción de descuento, como tampoco he ido nunca a un gimnasio en España no sé si es caro o no.

PISCINAS: Omán es un país costero y caluroso, por lo que aquí las piscinas son un poco un contrasentido. En cuanto a playas, tenéis que tener en cuenta que la gente aquí no se suele bañar y que algunas playas son de pescadores o están llenas de indios, que te van a mirar raro (los pescadores) o con una insistencia obsesiva, sobre todo a las mujeres (los indios) si te ven bañándote. Hay playas que sí están más pensadas para bañistas, como la de Shatti Al-Qurum, donde tampoco es que se llene como Benidorm pero al menos no miran a los bañistas como si estuvieran haciendo sacrificios humanos. Y luego ya hay playas privadas, como las de PDO o el Yatch Club, donde hay más instalaciones (tumbonas, sombrillas, esas cosas) y hasta chiringuitos donde se puede beber alcohol. La entrada a estas playas está en los 4 OMR, nada descabellado.

PELUQUERÍAS: por menos de dos euros cualquier indio te hace un apaño, y con resultados admisibles, aunque hay que reconocer que los tíos son un poco raros (ya lo veréis cuando os cortéis el pelo con ellos). Luego, si quieres que te timen puedes cortarte el pelo en un hotel, pagando diez veces más por esencialmente lo mismo.

CLASES DE IDIOMA: ya hemos comentado que aquí el inglés está muy extendido y que por tanto no hay ninguna necesidad de aprender árabe, pero si aún así queréis hacerlo, el OSFRA da clases de árabe por unos 280 euros el trimestre, y también de italiano, por si os da por ahí, y de español, que dudo que necesitéis. También hay centros que enseñan francés, no sé exactamente por cuánto pero creo que algo más caro que esos 280/ trimestre, alemán (hay un instituto Goethe justo al lado de la OFECOME) y persa. Quienes van a estos cursos son normalmente personas que están trabajando, por lo que intentan adaptar los horarios.

RELIGIÓN Y CULTURA: Omán es un país inequívocamente musulmán, y se van a encargar de recordártelo en cada ocasión que se les presente. Quiere esto decir que tienes que estar preparado para vivir en un entorno musulmán, con lo que ello implica de vestimenta, relaciones con el sexo opuesto, respeto de sus convenciones sobre todo durante el Ramadán, etc. Que eso no os dé miedo: podríamos clasificar al país de islamista (no sólo musulmán), pero no llega al nivel de Arabia Saudí o Qatar ni de lejos, o al menos no de momento (sí que hay indicios que muestran que se está “radicalizando”, lamentablemente). Hay que tener en cuenta que Omán ha sido históricamente un país muy abierto al mar, lo que le ha hecho entrar en contacto desde tiempo inmemorial con otras culturas y religiones, por lo que son algo más abiertos en este sentido. Además, ellos mismos practican una rama del Islam que es casi exclusiva de Omán, con lo que tienen más respeto por las minorías porque ellos mismos son una minoría. Yo soy católico y no he tenido nunca un problema por llevar una medalla o un crucifijo al cuello o por ir a la Santa Misa. Eso sí, no seáis melones y no queráis forzar los límites de su tolerancia. Aquí la blasfemia no te hace guay como en España.

POSIBILIDADES DE QUEDARSE: como he dicho al principio, el ritmo al que las empresas españolas se están implantando aquí es acelerado, y salvo que pase algo raro (Sultán, te estoy mirando) seguirá creciendo. Como además esto no es Dubái ni Qatar, sino que los trabajadores occidentales son más bien escasos, tu competencia es casi nula y lo cierto es que de la OFECOME sales muy bien formado, sin contar con que posiblemente tengas ya contacto con las empresas durante tu estancia en la OFECOME y te conozcan de antes, lo cual siempre favorece las cosas. Yo por circunstancias personales tengo que volverme a España cuando termine esta fase de la beca, con lo que no sé cómo de fácil será, pero mi percepción es que, a poco que lo busques y te muevas un poco, no te costará nada quedarte cobrando un buen sueldo.

CONCLUSIÓN: Básicamente lo que dije al principio: Omán es un país muy diferente, no sólo de España, sino de cualquier cosa que hayas visto y verás después. Esto a veces te sacará de quicio y a veces te dejará maravillado. Si quieres una vida fácil y sin sobresaltos, no es tu sitio (aunque es seguro a más no poder, entiéndase sobresaltos como “imprevistos”. En este país nada está previsto y es todo improvisación). Si quieres libertad y quieres conocer cosas nuevas, es tu sitio, siempre que estés dispuesto a hacer sacrificios y a asumir que vas a tener días en que absolutamente todo lo que puede fallar falla.

En cuanto a la OFECOME, creo que es de los mejores destinos que se puede tener, teniendo en cuenta también que eres el único becario y que habrá momentos (muy pocos, pero los hay) en que tendrás que currar bastante y echarle más horas de las estipuladas

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