Coste de la vida SHANGHÁI 2010-2011

DOTACIÓN: 40.000€ para los quince meses de los becarios de internacionalización, 32.000€ para los doce meses del becario de informática, (incluido un adelanto de 5.000€ en ambos casos). Suficiente para vivir bien, y según lo que viajes, ahorrar un poco o nada.

Los destinos chinos en general han perdido bastante poder adquisitivo en poco tiempo: la inflación el año pasado fue del 5%, la beca se redujo otro 5% y el yuan lleva varios años apreciándose frente al euro, haced cuentas…

La moneda es el yuan, en cuyo tipo de cambio intervienen mucho las autoridades. Durante el tiempo que llevamos aquí ha estado rondando los 9,3 de media. Por comodidad, ponemos los precios en euros con un tipo redondeado de 1€=10yuan.

IDIOMA: Coexisten el mandarín y el shanghainés. Muy poca gente habla inglés, al menos en la calle. El mandarín que hablan los shanghaineses a veces no es tan estándar como el de Pekín (aunque en Pekín también tienen su propio acento, muchas veces igual de cerrado), pero se puede aprender “buen chino” sin problemas en la ciudad.

La oficina paga a los becarios de internacionalización (no al de informática, ya que su beca es de 12 meses) un curso intensivo de tres meses de mandarín al principio de la beca en una de las mejores academias de la ciudad. Tras esos tres meses se alcanza un nivel básico de chino que te permite hacer vida normal y relacionarte bastante con los paisanos y las paisanas… Además, hay una subvención para clases particulares durante los doce meses de trabajo en la Ofecomes para todos los becarios ICEX.

OFICINA: En el piso 25 de WestGate Mall, un centro comercial y edificio de oficinas en Nanjing West Road, la principal calle comercial de la ciudad. Las instalaciones son muy buenas y el ambiente de trabajo, muy agradable. Tanto el consejero y la agregada como los analistas y el personal local son encantadores. Somos un equipo de 26 personas: consejero, agregada comercial, 4 analistas, 10 auxiliares chinas, 8 becarios, un chofer, y una ayi (asistenta). Hay bastante trabajo y bastante variado. El horario es de 9 a 17:30, con una hora para comer.

ALQUILER: La oferta es enorme y se puede ver mediante agentes inmobiliarios que más o menos hablan inglés. Por un 35% de una mensualidad, enseñan pisos y prestan ayuda cuando hay averías. Un piso de dos habitaciones y unos 70m², a 15-30 minutos a pie de la oficina, algo menos de 600€. Se suele pagar cada dos meses (con dos de fianza) o cada tres (con un mes de fianza) aunque es negociable. El barrio de Jing’an y la Concesión Francesa son zonas céntricas en las que viven muchos expatriados, y están relativamente cerca de la oficina (media hora a pie como muchísimo). Vivir más cerca de la oficina también es posible pero normalmente los precios aumentan o se reduce el tamaño del piso.

LUZ, AGUA Y GAS: Las facturas del agua y gas son muy baratas (menos de 5€ al mes). Las de electricidad son más caras, unos 20 euros en los meses de más frío/calor. Las casas no tienen calefacción central y funcionan con aparatos de aire frío/caliente. En invierno hace bastante frío (este invierno ha sido especialmente frío, incluso ha nevado un par de veces) y con la humedad y el mal aislamiento de las casas la sensación térmica baja bastante. En verano es imprescindible usar el aire acondicionado. Las facturas llegan al buzón y se pagan en cualquier convenience store, no hace falta cambiar el titular ni dar nueva alta.

INTERNET: Como posiblemente sabéis impera la censura, y están capadas páginas como Facebook, Youtube, WordPress, Blogspot y todo lo que lleve la palabra “blog” en la dirección. Últimamente incluso Gmail y Skype funcionan mal a ratos. Existe la posibilidad de comprar una VPN durante un año (50€) para saltarse las restricciones. La tarifa normal a contratar suele ser 2MB por unos 15€ al mes, aunque la velocidad real es bastante inferior. También hay tarifas móviles de datos no muy caras (150 megas al mes, suficientes por la lentitud de la red, salen por 5€). En la Oficina funcionan todas las páginas Web.

TELÉFONO: Baratísimo, se puede comprar una tarjeta SIM por unos 6 euros con 4 de saldo. Cualquier móvil libre vale, aunque es conveniente que pueda leer caracteres. Hay móviles desde 10€. En principio, con un móvil chino no se puede llamar al extranjero (hay que solicitarlo a la compañía). Una recarga de 100RMB (unos 11€) puede durar todo el mes. Cobran por recibir llamadas, aunque si registras tus datos en la compañía telefónica puedes cambiar de tarifa y dejas de pagar este recargo.

ROPA: a medida, muy barata (traje de chaqueta 40€, camisa 8-9 € depende de la calidad del material, pantalones y faldas 10€, trajes chinos a 30 € y vestidos de invierno y veraniegos a 30€).Además, dentro de lo que cabe, son capaces de copiar modelos de ropa si les llevas una fotografía que se vea bien. En las tiendas, depende, Zara, HM y similares, un 20% más caro que en España. El calzado de calidad, más o menos igual que allí, pero las tallas mayores de la 38 son difíciles de encontrar en tiendas chinas. La ropa interior, es complicado más de una 80 de sujetador, y normalmente son indescriptibles (hortera se queda muy corto). La ropa de imitación también es muy barata pero la calidad a veces deja algo que desear.

CESTA DE LA COMPRA: Relativamente barata, con excepción de algunos alimentos importantes (embutidos, quesos, cereales, leche, atún o salmón) que son un poco robo. La fruta y la verdura están algo más baratas que en España y están muy buenas. La carne tampoco es cara, y el pescado es un poco extraño y por lo trabajoso que es prepararlo solamente solemos comerlo en restaurantes japoneses.

Comer fuera es muy barato (un bol de noodles un euro, un menú en el food court de debajo de la ofi entre 2 y 3, en un restaurante normal pidiendo comida hasta que sobre, unos 4 o 5), por lo que tampoco se cocina demasiado. Cuando sobra comida se puede pedir que te la empaquen para llevarla a casa (dǎbāo) sin coste añadido.

Además, algunos restaurantes tienen envío a casa gratuito (te traen una pizza a casa por 4 o 5€, hamburguesas del McDonald’s por 2…) y, para los que no envían, se puede llamar a una empresa llamada Sherpa’s que por 1,5€ más te lleva lo que quieras del menú.

CERVEZA, VINO Y OTROS DESTILADOS: Las cervezas y licores chinos son bastante baratos, sobre todo el supermercados. Una botella de cerveza Tsing Tao de 600ml cuesta unos 0,50-0,60€ en el supermercado, y un euro y pico en los restaurantes. Las bebidas importadas son más caras (10-20€). Hay vino chino de uva, el Great Wall se deja beber. El resto, ni para limpiar los cromados de los coches. Hay vinos importados por unos 8€.

CAFE/TÉ: Las tiendas de café son occidentales –Starbucks, Costa…- y no suele bajar de 3€, aunque hay alguna un poco más barata (1 euro y pico en la cadena 85ºC). El té, desde gratis en los restaurantes, hasta lo que quieras pagar por una variedad rara, pero en general es barato y mucho más común.

TABACO: No somos muy fumadores, pero parece que el tabaco es barato y de mala calidad (si es que algo que te mata puede ser de buena calidad). Una cajetilla se mueve según marcas entre 0,60 y 2 €.

TRANSPORTE: Comprar una bicicleta (40€) o una moto eléctrica (150-250€) es muy barato y un medio de transporte muy cómodo. El metro es muy nuevo y tiene carteles en inglés, pero a las horas punta está imposible, y las paradas están muy distantes (vale 0,40€). Los buses (0,20€) son más difíciles de utilizar si no se sabe leer caracteres, pero una vez te aprendes las paradas de algunas líneas, son una buena alternativa.

TAXI: Salvo a la hora maldita (alrededor de las 6 de la tarde) los taxis abundan como setas. La bajada de bandera son 1,2€ de día y 1,8€ a partir de las 23h. En general, en ciudad una carrera suele costar entre 1 y 3€, para pagar más de 4€ hay que irse muy lejos. Los taxistas son mucho más honrados que la media de su colectivo, que parece nacido para la estafa (especialmente si los comparamos con los del resto de China), siempre ponen el taxímetro y no dan vueltas innecesarias. Aunque no hablan inglés, hay un servicio telefónico que le dice la dirección al taxista, y otro (guānxì) que te envía la dirección en caracteres al móvil.

DISCOTECAS: Los sitios de ocio nocturno están desperdigados por el centro, y son muy variados en cuanto a música, tipo de gente y precios. Algunos no cobran entrada, en los que sí, unos 10€. Una cerveza, de 2 a 5€, una copa, unos 5€ (eso sí, pequeña y vete a saber de qué). Hay algún garito con bonos de diez copas por 10€ (calidad de la buena).

Los sitios de marcha de estilo chino son curiosos. No tiene pista de baile normalmente, porque los chinos que salen (los forradísimos) se dedican a sentarse en sofás a beber Don Perignon (que enfrían en cubiteras iluminadas para que se vea bien lo caro que es lo que beben) y jugar a los dados hasta las 2 de la mañana. A partir de esa hora, su actividad principal pasa a ser expulsar lo bebido previamente. También hay muchísimos garitos con un rollo más occidental, ambiente europeo, pista de baile y menos potas y empujones.

Otra opción son los karaokes. Por unos 10-20€ por persona se alquila una sala con bebida para unos 10 o 15 durante unas cuantas horas y se hace el zoquete fingiendo que sabes cantar. Hay bastantes canciones en inglés y el alcohol junto al casposismo de los videos que vienen con las canciones proporciona risas aseguradas.

CINE. Unos 5€ el día del espectador, 9-10€ cualquier otro día. La mayoría de los cines están en chino, y los que están en inglés tiene subtítulos en chino o viceversa. Hay cines en 3D y cuestan más o menos lo mismo.

LIBROS: En librerías, los precios son más o menos parecidos a los de España, sólo un poco más baratos. Hay librerías de otros idiomas con una oferta razonable de literatura en inglés, pero en español casi no hay nada y la mejor opción es la biblioteca del Cervantes. Por la calle hay puestos que venden bestsellers en inglés fotocopiados (la calidad es buena, parecen originales) que se pueden sacar por 1€ o 2€ sin regatear demasiado.

VIAJES: En general, volar es caro, aunque dentro de China, teniendo en cuenta lo grande que es el país, el precio es aún razonable (100-150€ con tiempo y a una distancia media, tipo Beijing-Shanghai).China tiene ya de por sí muchas cosas que ver, así que si puedes contentarte con este tipo de viajes el dinero no es restricción (lo único caro es el vuelo, los albergues están por 5-10€/día y el tranporte y la comida, fuera de Shanghái, aún más baratos).

Salir del país ya es más caro (250€ en adelante, y barbaridades de hasta 500€ en temporada alta con las vacaciones chinas). El visado que nos dan nos obliga a salir cada tres meses del país, y la opción más barata es Hong Kong. Aunque hay ofertas, el sudeste asiático, Japón y Corea, salen por unos 300€ salvo contadas excepciones. Aún así, viajar fuera de China merece mucho la pena, ya que los países que hay al alcance (Birmania, Camboya, Filipinas…) son impresionantes.

GASOLINA: en 2010 rondó el dólar por litro, aunque está al alza. Es un dato que aquí da bastante igual, porque para poder conducir coches hay que tener permiso de residencia y aquí los becarios estamos con visado. Las motos son eléctricas y se cargan enchufándolas en el garaje o sacándoles la batería y subiéndola a casa. El tráfico en la ciudad es caótico (yo ya he visto cuatro accidentes) y los taxis baratos, por lo que en cualquier caso le vemos poco sentido al tema del coche.

GIMNASIO: Hay varios cerca de la oficina. Este año nos hemos apuntado a dos distintos. En uno hemos pagado unos 220€ por 14 meses, sin piscina (se puede contratar piscina e incluso spa, pero entonces es bastante más caro).Tiene actividades tipo spinning o bodypump.
El otro, con piscina, actividades y máquinas nuevas, ha costado unos 300€ por 14 meses. Para decidir se pueden visitar y probar gratis, e incluso regatear los precios.

MASAJES: La gran afición de los chinos. Desde 4€ por una hora de masaje de pies, hasta lo que quieras pagar, aunque por 10-11€ ya puedes ir a un sitio majo. Masajes de aceite buenos en sitio pijo cuestan unos 25€ la hora.

VALORACIÓN: En Shanghái se vive bastante bien, lo peor de la ciudad es sin duda el clima. La dotación no está mal, pero ya no da tanto de sí como en el pasado. Hay una comunidad española considerable, y los expatriados son miles, por lo que hay mucha vida social. La ciudad es muy, muy segura y la oportunidad de conocer esta cultura, idioma y gente, no tiene precio.

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